Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Alfredo Herrera llegó para quedarse

Si en verdad es tan cierto como lo es, que José Ramón Enríquez Herrera insiste en sostener un discurso que va a regresar a la Presidencia Municipal de Durango y no asumir la senaduría en caso de ganar o entrar a la Cámara Alta por el principio de primera minoría, resulta por demás ocioso que haga promesas de campaña que nunca va a cumplir, por lo que debería ceder las actividades proselitistas a su suplente, Juan Quiñonez Ruiz.

Claro que esto nunca va a suceder, puesto que José Ramón no puede volver al cargo de presidente municipal de Durango, porque ya hay otro en su lugar que no funge como encargado del despacho, sino como titular del cargo, por el que también contendió y su nombre apareció en la boleta electoral como suplente del reconocido oftalmólogo.

Es entendible que el discurso del candidato a senador por el PAN-PRD y MC, es para contener los efectos negativos del chapulinismo ante el electorado de la ciudad capital; pero se configuró el supuesto para que el presidente municipal suplente entrara en funciones (artículo 63 de la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de Durango) y fue ante la separación definitiva del galeno de la alcaldía como lo mandata el artículo 55 Constitucional, en conexión con el artículo 57 de la Carta Magna.

Por estas razones jurídicas, Alfredo Herrera Duenweg asumió la titularidad de la Presidencia Municipal de Durango, toda vez que no estaba impedido ni física ni legalmente para hacerlo como en su tiempo lo estuvieron Jorge Andrade Cansino y Juan Francisco Gutiérrez Fragoso, quienes fueron presidentes suplentes de Jorge Herrera Caldera y Esteban Villegas, respectivamente, y se declararon incapaces para asumir el cargo, por lo que el Congreso designó a los alcaldes sustitutos.

En este sentido, Alfredo Herrera, no será un presidente municipal de 90 días, sino que concluirá su mandato hasta agosto de 2019, siempre y cuando no pretenda reelegirse como presidente municipal de Durango.

En lo político, Herrera Duenweg, ha venido actuando como un presidente formal, no encargado, ni monigote, sino de alguien que llegó para quedarse; esto lo podemos encontrar con la restauración de las relaciones institucionales con el Gobierno del Estado, al signar una colaboración permanente y respetuosa con José Rosas Aispuro Torres, que se verá reflejada en mayor aplicación de recursos y programas en favor de la Ciudad de Durango.

La otra acción contundente, fue el nombramiento de su prometida como Presidenta del DIF Municipal así como en salirse de las costumbres de su antecesor como en andar en motocicleta, prescindir de tantos escoltas y auxiliares así como en no hacerse acompañar de tanto director a los eventos a fin de que atiendan sus oficinas; sin omitir que su fotografía posará en las oficinas del Gobierno Municipal.

Alfredo Hererra mantendrá una relación respetuosa con el candidato a senador pero no de sumisión, esto se verá si conforme transcurran los días de su mandato realiza cambios significativos en la administración pública municipal como lo hizo en su momento Francisco Javier Pérez Gavilán.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

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