Escrito por Iván Ramirez M.

Político Ciudadano. Líder estudiantil universitario en su juventud. Articulista y comentarista en diversos medios de comunicación.

Candidato independiente 

Desde niños nos han acostumbrado a pensar que un ser divino nos sacara de problemas, a tal grado que no confiamos en nosotros mismos.En un partido político si quieres ser candidato debes no solamente hacer fila, sino hacer méritos donde a veces la dignidad estorba; pero también puedes crecer de una manera digna y mostrando eficacia y disciplina sin necesidad de llenarte la lengua de grasa o chinola para zapatos. Claro que si eres familiar, compadre, amante o eres bueno para hacer billetes y repartirlos correctamente, es más fácil entrar en posiciones plurinominales.  

Las candidaturas independientes no requieren de todo eso, pues un día usted puede dejar de lado el bisturí, los planos arquitectónicos, una pintura o escultura que esté haciendo y participar en política. Pueden participar quienes abandonan un partido, sea por berrinche, descontento o por no haber encontrado opciones de crecimiento , pueden ser independientes con experiencia o solo ciudadanos que nunca han estado en política, al final, ni una ,ni otra situación garantiza una buena gestión , pues unos podrán tener buena voluntad pero no experiencia o estomago para andar en ello, y otros podrán tener todo esto , pero podrían estar cargando muchas mañas y hambre histórica o viceversa.

hoy que se habla de candidaturas independientes algunos quieren ver ciudadanos nunca besados por el diablo de la política ,ciudadanos limpios y puros que huelen a nubes por ser casi ángeles, hombres y mujeres capaces de resistir las tentaciones del dinero y el poder ,pero no señores, no se engañen, porque a quienes ven en televisión sea cantando, tocando algún instrumento, corriendo tras un balón , sentado en una curul o dando misa en un pulpito es igual a ustedes ,a nosotros, y les aqueja el mismo mal que a la mayoría “condición humana”. Primero debemos ser honestos y revisar si la persona que vive en nuestro espejo en verdad se preocupa por los demás, quiere mejorar su entorno o está dispuesta a ceder su tiempo en bien de la sociedad, si no es así, entonces por qué esperas que haya en el mundo alguien mejor que tú o que venga a salvarte de tus problemas.

Los ciudadanos podemos perdonar o se nos olvida quien roba, miente, nos ofende o hasta es acusado de graves crímenes, a tal grado que volvemos a votar por ellos, pero si se trata de un ciudadano que quiere entrar en política lo esculcamos hasta las anginas para encontrarle algún detalle y demostrar que no es perfecto .

Dejemos de ser tan selectivos y tratarnos como si fuéramos galletas de animalitos, no importa si eres calológico, pentecostés, deportista o huevon profesional, no importa en qué partido milites, eso no te hace diferente a los demás, lo que te hace diferente son tus acciones o dejar de pensar cómo borrego.

Los candidatos independientes son necesarios y benéficos, no solo para un sistema electoral sino para una democracia, una verdadera democracia. No esperemos que sean salvadores o traigan capa y pistola de rayos láser, pues unos serán igual o peor de rateros que los políticos tradicionales, pero lo verdaderamente importante es tener mayores opciones para escoger o para votar y ser votados, solo partidos retrogradas o con poca visión tendrían miedo de impulsar estas candidaturas que podrían ser benéficas para ellos, pues los harían mejorar, sea por temor, por necesidad o conciencia.

Escrito por Iván Ramirez M.

Político Ciudadano. Líder estudiantil universitario en su juventud. Articulista y comentarista en diversos medios de comunicación.

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