Escrito por Alberto de la Rosa

Profesor universitario y estudioso del derecho electoral.

El atraso tecnológico de la justicia en Durango

La pandemia vino a cambiar para bien muchas formas de hacer las cosas, sobretodo las que se pueden llevar a cabo en línea, tales como dar clases, hacer operaciones bancarias, trabajar desde la casa. Casi todo se puede hacer en línea, menos litigar on line y me refiero a los asuntos tramitados ante el Tribunal Superior de Justicia, porque en la justicia federal sí es posible desde la aparición de la nueva Ley de Amparo.

Recuerdo que en los primeros años de dominio de Apolonio Betancourt en el Poder Judicial del Estado, allá por el 2007, anunció con bombo y platillo la puesta en marcha del Expediente Virtual, que contemplaba la posibilidad de presentar promociones en línea y de manera virtual revisar el expediente hasta recibir notificaciones vía correo electrónico. Pensar en audiencias virtuales quedaba aún muy lejano y hasta utópico.

Todo quedó para la foto porque a Apolonio le gustaban mucho los reflectores mediáticos, el expediente virtual solo contempló la posibilidad de recibir los acuerdos vía e-Mail, nada más; lo que se traduce en evitar la fatiga de acudir a los juzgados a revisar las listas de los expedientes para verificar lo acordado de las promociones presentadas.

Si bien, la intención del doctor Betancourt fue solo una buena voluntad, pues sus baterías estaban más enfocadas en perpetuarse en la Presidencia del Tribunal Superior de Justicia y desde allí controlar todas las actividades jurisdiccionales de la entidad.

Ahora, la pandemia vino a demostrar el atraso tecnológico en la que se encuentra la impartición de justicia en nuestra entidad. En lugar de haber invertido cantidades millonarias en adquisición de propiedades aledañas al tribunal así como en la construcción de mayor infraestructura, se debió canalizar el gasto público para crear un Canal Judicial, que diera paso a que las sesiones del Pleno dejaran de ser privadas sino que fueran públicas y transmitidas por internet. Es hora de que tengamos un Tribunal Abierto.

Si se le hubiera dado continuidad a la consolidación de los trámites digitales y a las audiencias virtuales, el derecho humano de acceso a la justicia no se hubieran detenido los términos procesales, las audiencias y las promociones judiciales.

Con todo esto, muchos abogados no se hubieran visto afectados en sus economías y los usuarios gozarían de mayor certidumbre jurídica, pero pareciera que esto no es del interés de los postulantes colegiados; lo que más les interesa en estos momentos es obtener la renuncia de Esteban Calderón Rosas a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia para que lo remplace el magistrado Guzmán Benavente.

Escrito por Alberto de la Rosa

Profesor universitario y estudioso del derecho electoral.

Un Comentario en “El atraso tecnológico de la justicia en Durango”

  1. Juventino Rodarte Solís

    Muy buen análisis del pasado En su tiempo todo lo decidió polito como presidente del Consejo de la judicatura.

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