Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.- ADN político.


              La alta competencia por la presidencia de la República que ya se inició en la postulación de los candidatos de tres partidos, PRI, PAN y PRD, los cuales podrían generar una alianza para superar al candidato a vencer que es el de MORENA, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), podría aquélla, por otra parte, llegar a acuerdos en lo oscurito para impedir el triunfo de éste, tal y como sucedió en 2006 para que así el PAN y su candidato Felipe de Jesús Calderón Hinojosa ganara la presidencia con la complacencia y promoción del PRI para que ello sucediera.
              En aquel año, se comentó ampliamente y se ha escrito, que varios gobernadores priistas, comandados por la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo, impulsaron a las fuerzas políticas bajo su control para que sus votos se canalizaran al candidato panista para evitar el triunfo de AMLO, lo cual podría darse otra vez bajo condiciones distintas y ahora a favor del candidato del PRI, para lo cual jugaría decisivamente el ADN político de varios gobernadores que, si bien es cierto, llegaron al poder con el aval del PAN como principal partido postulante, también lo es que su historia política personal y/o familiar, está dominada por su ADN político priista.

              La distribución del poder en las entidades federativas (al conservarse los pasados triunfos) es la siguiente: catorce gobernadores fueron postulados por el PRI y sus partidos aliados; doce lo fueron por el PAN y sus coaligados; cuatro provienen del PRD; uno es independiente y el último, el principal partido apoyador lo fue el PVEM al que pertenecía, pero contó ampliamente con el apoyo del PRI.

              De los doce gobernadores amparados por el PAN y aliados, seis de ellos tienen un ADN político priista: Durango, Veracruz, Quintana Roo, Nayarit, Baja California Sur y Puebla; mientras que el gobernador que llegó como independiente, su militancia, no corta sino larga, indica que su vida política y formación partidaria se realizó y se hizo al amparo del PRI.

 El gobernador de Chiapas militante del PVEM ganó porque obtuvo el apoyo del PRI y, además, su abuelo había sido gobernador por el PRI, en tanto que su tío materno en un tiempo había sido no solo militante sino también ideólogo de dicho partido.

Los gobernadores de Durango, Veracruz y Quintana Roo en el pasado fueron militantes priistas distinguidos. El gobernador de Baja California Sur es hijo de un ex gobernador que llegó al poder estatal vía el PRI, mientras que el actual gobernador de Puebla fue una hechura y promovido al cargo por el anterior gobernador, formado como político por dos ex gobernadores priistas y, además, es nieto de un ex gobernador de quien heredó su nombre y los dos apellidos.

El padre del candidato vencedor en la pasado contienda en Nayarit tuvo como principal baluarte al PAN, pero se recuerda que su padre llegó al poder en 1999 gracias a la postulación que hizo a su favor el PRI.

Luego pues, ante la creciente fortaleza de AMLO y que podría descarrilarse o ser descarrilada por sus errores en el primer caso, o por efecto de la guerra sucia en el segundo, o bien por una suma de ambos factores, cae dentro de la posibilidad que el ADN priista de los citados gobernadores, pudiera facilitar la suma de esfuerzos y de recursos para que aquél no ganara.

Los acuerdos y la suma del ADN político de origen podría darse ante la guerra intestina que se ya se da dentro del PAN por la postulación presidencial.

Finalmente, el ADN priista del gobernador de Tabasco y quien en un tiempo fue militante y beneficiario de los ventajas de pertenecer al PRI, como partido en el poder también se podría sumar, en atención a su ADN político original, para derrotar a AMLO.

Por su parte, el PRD, del protagonismo en 2006 y en 2012 gracias a la candidatura de AMLO, podría jugar el papel de simple comparsa o de aliado para derrotar a éste, y más si persiste la negativo de aquél para no querer ninguna alianza con dicho partido, derivado ello que en 2008, el grupo dominante en el PRD le ganó la dirigencia del mismo a su candidato

23 de junio de 2017.

 

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

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