Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.- Desconcierto.

El resultado de las elecciones federales y locales que tuvieron lugar el pasado uno de julio, se considera que han dejado en el medio  estatal un desconcierto acerca de cómo se desarrollará la vida política estatal en el plazo inmediato y en el mediato, y más en el primero que en el segundo.

El desconcierto se presenta en todas las fuerzas políticas que conservaron su registro como tales en el contexto estatal, lo cual se verá a continuación caso por caso.

1.- ¿Quién o quiénes marcarán la pauta hacia el interior del Partido Revolucionario Institucional?

¿Los actuales dirigentes, sin compartir espacios y decisiones, o bien compartidas éstas con la fuerza regional lagunera que se consideraba invencible?, o bien, ¿lo hará la dirigencia nacional del Partido cuya permanencia y configuración total no aparecen muy definidas en los tiempos y en su composición?

Por otra parte,  se pregunta ya que ¿dónde encontrarán candidatos  para disputar los ayuntamientos con más electores en el Estado , los cuales, de entrada, se considera que estarían perdidos o muy difíciles de ganar, especialmente el de Durango.

2.- No hay duda que el gobernador del Estado perdió espacios políticos importantes y que su capacidad de maniobra disminuyó sensiblemente con el hecho de que solo dos de los diputados electos por mayoría provienen de su partido, el PAN,  y que el restante, es un cuadro que se identifica con su aliado el Partido de la Revolución Democrática.

Tales resultados, en buena medida provienen de la división interna de los grupos políticos existentes hacia el interior del PAN y, sobre todo, del caballo de Troya que se configuró con la incursión de militantes panistas como candidatos del Partido Movimiento Ciudadano, los cuales fueron inducidos a actuar y participar de esa manera por el senador electo de primera minoría postulado por los partidos PAN, PRD y MC.

Lo anterior conlleva a plantear quién decidirá acerca de las candidaturas para contender por los ayuntamientos que estarán en disputa el año próximo. ¿Lo hará o lo podrá hacer sin cortapisas el gobernador del Estado?, o bien, ¿lo decidirá una fuerza externa que bien podría provenir de la dirigencia nacional del PAN que también está en disputa?

Pero, ¿quién o quiénes serían los perfiles competitivos para ganar en los principales ayuntamientos del Estado: Durango, Gómez Palacio y Lerdo?

La interrogante que adquiere mayor relieve en razón a los resultados notoriamente mayoritarios a favor de los candidatos de la coalición Juntos Haremos Historia, cuyos partidos, se supone irán por todo y por todos los ayuntamientos. Esto último es aplicable también al PRI.

3.- Sabido es que el partido MORENA se estructuró sobre las bases militantes del Partido del Trabajo y que en el pasado proceso electoral, en más de una ocasión, el dirigente de siempre del PT apareció (se anuncia aún) como el factótum de la coalición y quien tenía y tiene la línea directa de comunicación con AMLO. Por supuesto, se tiene presente que los resultados mayoritarios de la coalición  citada, en Durango como en el resto del país, se obtuvieron gracias al factor AMLLO y no a la actuación y presencia del dirigente estatal del PT.

Luego, el año próximo se pregunta ¿quién decidirá las candidaturas para competir por los ayuntamientos del Estado: el dirigente del PT y senador electo de mayoría, o el dirigente estatal o coordinador general de MORENA,  o bien, en las oficinas centrales de éste partido, o bien AMLO, en ambos casos a través de un delegado especial?

Los partidos locales que conservaron el tres por ciento estatal (PRD, PVEM y PD) no cuentan ni contarán a la hora de decidir; mientras que hacia el interior del MC, en principio se considera que no habrá desconcierto, porque en el  mismo todo lo decidirá el senador de primera minoría electo. Solamente se estará en espera de saber si participa con sus propios recursos humanos y materiales o si se alía a MORENA. Su alianza con el PRI y más con el PAN, se considera descartadas.

No se requerirá vivir mucho para saber  cómo se acomodarán las calabazas en el carromato de la política estatal, así como para saber si el gobernador del Estado conserva (o recupera, en el caso de que lo hubiera perdido, el control de su Partido), y cómo se daría la reestructuración del PRI para que éste recuperara su competitividad nacional con repercusión estatal.

13 de julio de 2018.

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

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