Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.-Experticia política         

La experiencia o experticia o habilidad política es una cualidad que posee en abundancia el partido cuyo origen se remonta a la Revolución Mexicana, cuya evolución y cambio se ha dado a través del tiempo, y la cual se ha hecho y se hace valer para favorecer a los triunfos de dicho partido.

Con motivo de la renuncia al partido político en el cual militó toda su vida política hasta antes de Margarita Zavala, esposa del ex presidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, se considera ocasión propicia para hacer resaltar la cualidad anteriormente establecida.

Podríamos citar innumerables ejemplos. Solo se citarán dos.

En 1975, en las elecciones locales de Nayarit para gobernador del Estado, en la conciencia colectiva y en la opinión pública, se consideró que el candidato vencedor ( recuerdo como presidente municipal con licencia de Tepic), había sido el postulado por el Partido Popular Socialista (PPS), cuya familia, de raigambre con tendencia hacia a la izquierda, era muy bien vista y aceptada por los ciudadanos de ese Estado.

Sin embargo, el partido en el poder no podía permitir que resultara perdedor su candidato que provenía del ejército y había ejercido funciones policiacas en el entonces Distrito Federal.

La solución para evitarlo fue muy sencilla: el dirigente nacional del PPS reconoció el triunfo del partido en el poder, y a cambio, integró la dupla para que, junto con un militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), compitiera por un asiento en el Senado de la República y ganaran con relativa facilidad la elección en 1976.

Precisamente en las elecciones presidenciales de 1976, con el partido PRI ubicado en el tobogán lento de la pérdida de confianza, de credibilidad y de votos debido a los hechos políticos y económicos acumulados, enfrentó un dilema, y más que el PRI, el presidente de la República fue el actor y salió bien librado del dilema.

¿En qué consistió el dilema y cómo fue resuelto?

El dilema consistió en que el candidato del PRI emanado de la voluntad presidencial lo era un nieto del secretario de Relaciones Exteriores de Victoriano Huerta, mientras que, el casi seguro adversario  que sería postulado por el Partido Acción Nacional (PAN), estaba proyectado que fuere un sobrino nieto del Apóstol de la Democracia, lo cual se habría traducido en el hecho de que, después de más de cincuenta año, los papeles se cambiaran: un descendiente de un ministro de Huerta el Usurpador, sería el candidato del partido cuyas raíces tenían su origen en la Revolución Mexicana, mientras que el candidato del Partido Acción Nacional, sería un descendiente por la vía colateral del iniciador de la Revolución Mexicana; confrontación imposible que se diere sin recordar el pasado y los orígenes de los adversarios.

¿Cómo se resolvió el dilema?  El presidente de la República, quien definió al candidato de su partido que lo revelaría en el ejercicio del poder, maniobró con experticia o experiencia o habilidad para que no solo no fuera candidato el sobrino nieto del Apóstol de la Democracia, sino para que ni el PAN ni ningún otro partido con registro legal, postularan candidato a la presidencia de la República, lo cual trajo consigo el triunfo avasallador del candidato del PRI.

Luego pues, no pocos consideran que la experticia o experiencia o habilidad del PRI y de su jefe máximo (el presidente de la República), haya tenido que ver poco o mucho en la decisión para que  Margarita Zavala presentara su renuncia al PAN, para que así, la corriente de militantes de dicho partido, que no son pocos, abandonaran al Partido y que no emitieran su voto a favor del candidato que el Frente Ciudadano por México  (conformado por tres partidos distintos), lo cual implicaría restarle posibilidades de triunfo, y además, para que, bajo la figura del voto útil, votaran a favor del candidato del PRI para así evitar por tercera ocasión que el candidato de la izquierda de 2006 y de 2012, Andrés Manuel López Obrador, venciera el próximo año y fuere el presidente de México.

Con suerte el PRI y su jefe máximo no tuvieron nada que ver en la renuncia de Margarita, pero en el consciente y subconsciente colectivos se considera que sí y que fue uno de los factores determinantes para que ello sucediera, a tal grado que ya se le menciona como el plan B del partido y del grupo en el poder.

Si fue o no fue cierto no importa; lo que sí importa es  la duda generada que queda y la cual es letal en  política.

9 de octubre de 2017.

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

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