Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.- ¿ Fascismo a la mexicana?

Leo el libro del filósofo europeo titulado Para combatir esta era.- Consideraciones urgentes sobre el fascismo y el humanismo, Editorial Taurus, Penguin Random House Grupo Editorial, México, 2017, y de inmediato mi pensamiento me conduce no solo al ser, modo de ser y modus operandi del presidente de los Estados Unidos de América, sino también a los tiempos políticos actuales proyectados a la sucesión presidencial del año próximo, en los cuales sobresalen ya los partidos políticos y los perfiles de los probables o posibles candidatos.

Lo anterior es así porque el filósofo citado alude a los factores del odio, del resentimiento y de la ira que constituyen el esqueleto del fascismo que conduce o incita a la violencia, al materialismo, al nacionalismo, a la xenofobia y al señalamiento de chivos expiatorios.

Si las circunstancias o factores señalados concurren o no en

México ya fuere total o parcialmente, ello sería materia de especialistas en la materia, en el entendido, según el autor de referencia, que el populismo, se podría decir, es la antesala del fascismo.

Desde un punto de vista muy particular y, por lo tanto, alejado del método aplicado a las ciencias sociales, se estima preocupante como los discursos de los partidos políticos, de los dirigentes de estos, y en especial el candidato ya asegurado (salvo un suceso inesperado) por parte del partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA). se radicalizan y se sustentan mas en el odio y en el resentimiento que podrían materializarse en la ira y la violencia, para concretarse en el triunfo de un hombre fuerte, quien, para consolidar su poder, podría ser seducido y conducido a una acción tendiente, si no a liquidar al rival político vencido y con mayor vitalidad, por lo menos a controlarlo con miras a la preservación del orden interno y a la seguridad nacional.

Al margen si existe o no sustento, las alusiones y los señalamientos de la mafia en el poder y a los integrantes de la misma identificados con nombre y apellido por parte del ya casi candidato presidencial de MORENA y de sus fieles seguidores, convencidos totalmente de sus posturas y del contenido de su discurso, son confrontados por los opositores de diferentes partidos pero coincidentes en el fondo de que aquel continúa en su rol de ser u peligro para México, tal y como se le definió en 2006, con la diferencia que ahora se le identifica con Nicolás Maduro y ya no con el extinto presidente venezolano Hugo Chávez.

El oficialismo no solo coincide con la derecha para descalificar al aspirante presidencial de MORENA que podrían coaligarse para evitar el triunfo de aquel, sino que también ha enfocado sus baterías para mermar la figura y el crecimiento político del dirigente del partido de la derecha, para lo cual, al margen de la veracidad o falsedad de los hechos atribuidos, los gobernantes y dirigentes del oficialismo de marras, ya iniciaron sus los señalamientos en contra del líder de la derecha, los cuales están preñados de los elementos apropiados para generar odio, resentimiento e ira que constituyen, primero preludio de la violencia y luego del fascismo.

Tal es la perspectiva que se podría tener a partir de las ideas del filósofo aludido y que no es nada positiva, y que menos lo es la creciente aversión y el consiguiente rechazo a los partidos políticos de cualquier segmento ideológico, los cuales, desde la perspectiva del poder, han decepcionado a una mayoría creciente de los ciudadanos mexicanos.

18 de septiembre de 2017.

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

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