Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.-Hablemos de derechos

Si de derechos hablamos, cada día se acentúa la tendencia  a que los derechos colectivos se ubiquen en un nivel superior que los individuales.

Un ciudadano mexicano posee el derecho a votar (activo) y ser votado (pasivo).

Luego, los ciudadanos mexicanos en su conjunto tenemos el derecho a votar por otro ciudadano o bien ciudadana para un cargo de elección popular.

En lo planteado no existe conflicto de interés.

Pero pudiere existir y en los hechos existe el conflicto cuando un ciudadano o ciudadana elegidos por mayoría (o sea, por un conjunto colectivo de ciudadanos), pretende y en los hechos es muy usual, separarse del cargo para el cual fue electo, para que, en el ejercicio de su derecho individual, postularse a otro cargo de elección popular.

En tal circunstancia se podría afirmar que ello conlleva a afectar los derechos del conjunto de electores-ciudadanos que emitieron su voto para que los representara o para que ejerciera el poder por el tiempo constitucional y/o legal previamente previsto, puesto que no respetaría los derechos de los ciudadanos que lo llevaron al ejercicio del cargo y/o del poder.

No pasa por alto que existe una resolución del Tribunal Constitucional mexicano (la Suprema Corte de Justicia de la Nación) en el sentido de que, un ciudadano elegido para desempeñar un cargo de elección (valga la redundancia) popular, en el ejercicio de su derecho de ser votado (derecho pasivo), podría  poder aspirar a otro de igual naturaleza, previa separación de aquél para el cual fue electo.

Cuando ello ocurre, lo cual suele suceder en una forma,  si no creciente por lo menos constante, los protagonistas de tales acciones han sido motejados como “chapulines”, a quienes la calificación no los ofende, es más ni la escuchan y menos atienden, ya que lo único que domina su naturaleza y ambición es no solo conservar sino también escalar en el ejercicio del poder

Es muy sabido y comentado que, por lo menos de 1985 a la fecha, ha dominado la tendencia de los presidentes municipales de Durango para separarse de su cargo y así no tener impedimento alguno para poder postularse a otro cargo de elección popular.

En los tiempos que corren, el alcalde capitalino ya ventiló públicamente sus deseos o aspiraciones para postularse como candidato a senador de la República; sin embargo, ante los comentarios y objeciones de los organismos empresariales (COPARMEX, CCE, CANACO y CANIRAC), cuyos dirigentes fueron activos promotores para que la planilla encabezada por aquél obtuviera la mayoría de votos para que le permitiera, también por mayoría, integrar el ayuntamiento que gobierna el municipio de Durango a partir del 1 de septiembre de 2016.

El alcalde, al percibir el rechazo empresarial y de que no todo es ni podría ser miel sobre hojuelas, ya dejó entrever que va a esperar los tiempos de la postulación de candidatos y, por tanto, para así saber los términos de cómo  el Frente Ciudadano por México acordará llevará a cabo tal postulación.

Con ello da a entender, o por lo menos así se podría entender de que, al margen de sus aspiraciones, su postulación o no postulación, más que de depender de sus aspiraciones, podría estar sujeta a una decisión de carácter colectiva que habrán de tomar las élites que conforman el Frente aludido, para que así, con cierto paliativo o atenuante para no ofender o quedar mal con el voto colectivo que lo condujo al poder municipal, derivar la culpa y la responsabilidad a terceros, y por tanto,  estar en aptitud de concluir que su postulación como candidato a senador iría más allá de sus deseos personales, y de que la misma sería el resultado de una determinación consensuada por una colectividad que estaría sobre su determinación o aspiración personal, por lo que, en tal caso, simple y sencillamente se “sacrificaría” para ser candidato a senador de la República por dicho Frente, habida cuenta que ya fue en una ocasión candidato por el Partido de la Revolución Democrática; antes de ser postulado como candidato a presidente municipal de Durango era dirigente estatal del Partido Movimiento Ciudadano, cargo al cual renunció para definirse como un candidato ciudadano que fue incorporado dentro del contexto de las candidaturas comunes en las cuales marcó la pauta el Partido Acción Nacional. O sea, de entrada podría tener el apoyo y visto bueno de los tres partidos que conformaron el Frente

Si se llegare a postular el alcalde como candidato a senador de la República, ya se verá si es castigado o no por los ciudadanos que lo llevaron al poder municipal.

13 de octubre de 2017.

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

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