Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.- Incertidumbre política

A partir de la posición o postura política en la cual se ubique, para un partidario-convencido de la coalición Juntos haremos historia, no existe incertidumbre puesto que se tiene la certeza de que la misma y su candidato presidencial ganará la contienda electoral.

De igual manera, un simpatizante de la coalición Por México al frente estima que su candidato alcanzará y rebasará al puntero para ser el próximo presidente de México; mientras que los militantes del Partido Revolucionario Institucional, partido este motor de la coalición Todos por México,  a pesar de la ubicación alcanzada en las pre campaña de su candidato presidencial, están confiados en la estructura y experiencia que conservan para que, con la suma del voto ciudadano, en los tiempos por venir, primero de la inter campaña y luego de la campaña, su candidato sea proyectado hacia el triunfo presidencial el uno de julio próximo.

Luego pues,  bajo el crisol de su mirada y de sus intereses, a pesar de las disparidades en las preferencias que se observan de las dos últimas coaliciones en relación a la primera, se puede decir que no existe incertidumbre, aun cuando los analistas, a estas alturas del proceso electoral, ya han vaticinado cuál de las tres coaliciones se alzará con la victoria.

En el espacio estatal, al margen de las proyecciones y de las perspectivas de las coaliciones en la escala nacional, en las disputas por las diputaciones locales sí se percibe claramente cierta incertidumbre y la cual algunos se resisten a aceptar y dan por hecho que ganarán, si no todas, por lo menos la mayoría de las mismas.

En esa tesitura, el Partido Revolucionario Institucional, que participa sin coalición en pos del triunfo en los quince distritos electorales locales, ya definió quiénes son y serán sus candidatos, y precisamente, en relación a tal definición se considera que prevalece la incertidumbre en relación a la victoria total o parcial, ello en atención a que las coaliciones opositoras (Juntos haremos historia y por México al frente), podrían destruir, semi destruir o, por lo menos, abollar sus expectativas de triunfo.

A continuación se explica el porqué de tal afirmación.

El partido de referencia y sus candidatos consideran, en lo que se refiere a los seis distritos perdidos en 2016, que las condiciones han variado en forma significativa, de tal manera que si hace dos años fueron derrotados ampliamente en los distritos 1, 2, 3, 4 y 5 con cabecera en Durango Capital y en el distrito 6 cuya cabecera reside en la ciudad de El Salto, Pueblo Nuevo, el bono democrático y los factores detrás de los cuales estuvieron las derrotas en dichos distritos, ya no existen con la intensidad cuantitativa para que las derrotas se repitan en tales distritos. Lo anterior podría tener visos de veracidad, pero también podrían ser falsas sus expectativas dada las bajas preferencias a favor del PRI, de que su candidato presidencial no despierta emociones y que sus razones para ser y ganar no son muy convincentes. Luego pues, el triunfo en tales distritos está fuertemente permeado por la incertidumbre.

En los distritos 7, 8, 14 y 15, la sombra de la derrota se cierne sobre las aspiraciones de los candidatos debido a diversas circunstancias y factores.  En el primer caso porque la candidata es la cónyuge del actual diputado; en el segundo porque el candidato va en pos de la reelección y además no es originario ni reside en alguno de los municipios del distrito;  en el 14, que es un distrito rural, porque el candidato no es originario de ninguno de los municipios que integran el distrito y, además, porque se considera que no se identifica plenamente con los electores, y porque los municipios con el padrón electoral dominante fueron perdidos hace dos años por el partido de referencia; y en el 15 la candidata es una dama respetable que hace dos años no pudo ganar la presidencia del municipio de la cual es originaria.

En los distritos 9 y 13, el primero con cabecera en Mapimí y el segundo en Ciudad Lerdo, y en los distritos 10, 11 y 12 con cabecera en Gómez Palacio, el triunfo o la derrota, en buena medida, dependerá de cómo son apoyados los aspirantes por las respectivas presidentas municipales, en el entendido de que en los distritos 9 y 11 los candidatos también buscan la reelección, la cual podría dificultar su triunfo ya que se considera que la reelección no ha sido muy bien aceptada.

Por ahora, se considera que  la incertidumbre domina en el plano electoral local por las disputas de las diputaciones.

Para superar la incertidumbre y que ésta se convierta en certidumbre, habrá que ver y analizar diferentes factores.

Las pretensiones del gobernador de tener una mayoría confiable en la próxima legislatura local, ya sea conformado con candidatos de la coalición Por México al frente, más por aquéllos que provengan del PRI y con los cuales podría tener cierta afinidad que evitaría el enfrentamiento, derivada la misma del hecho de la militancia pasada del mandatario estatal.

Las repercusiones de las campañas presidenciales en el territorio estatal que podrían o no podrían repercutir en forma favorable o desfavorable en las contiendas distritales locales.

La personalidad, aunada a su fuerza electoral, de los candidatos a diputados federales y  a senadores de la república postulados por las tres coaliciones primeramente aludidas.

Pero sobre todo, los candidatos a diputados locales  por las coaliciones Por México al frente y Juntos haremos historia, cuyos nombres aún se desconocen (por lo menos al escribir la presente colaboración),  pero que podrían ser indicativos del triunfo o de la derrota, especialmente de la segunda coalición, ya que tendrán el halo protector e inductor del voto a favor de ellos, de su candidato presidencial.

En forma adicional, habrá que ver cuál o cuáles de los candidatos de la coalición Por México al frente tengan el total respaldo y simpatía del gobernador, lo cual podría definir el triunfo de los mismos.

En los días por venir se sabrá el nombre de los candidatos de las coaliciones que aún no se pronuncian totalmente y en forma oficial y definitiva, para así saber el grado de incertidumbre o de certidumbre del triunfo o de la derrota, para lo cual, por supuesto, tendrá que ver mucha las  respectivas campañas de los mismos. Y más, si cómo se espera, un determinado número de candidatos a legisladores locales y federales de la coalición Juntos haremos historia serán candidatos que por largo tiempo fueron militantes  del PRI, los cuales decidieron cambiar de Partido y sumarse al partido, a la coalición y al candidato presidencial que se perfilan para ganar la elección.

26 de febrero de 2018

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

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