Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.- La nao de la China


              A resultas del triunfo en los Estados Unidos de Donald Trump, así como de las miradas y viajes de los gobernantes mexicanos hacia China que incluyen al Presidente de la República, a los gobernadores de las entidades federativas y los presidentes municipales, es propicio recordar el arribo de la nao de la China que tenía lugar hace ya muchos ayeres.

              En esos tiempos idos, la llegada y el atraco en los muelles de Acapulco de la nao aludida, eran largamente esperados porque en la misma y desde el misterioso país que se consideraba era China, provenían diversas mercaderías no solo demandadas por los mexicanos por su utilidad sino también por la novedad que representaban en un mercado dominado por la mercancía europea que continuamente era desembarcada en los puertos del Golfo de México, pero principalmente en el de Veracruz.

              Los titulares de los órganos de gobierno de los tres niveles, ahora recurren a China principalmente con el interés de que este país canalice capitales y que tiene en abundancia, para que se realicen inversiones que complementen o suplan, en el primer caso, las hechas por los capitalistas norteamericanos y los existentes en el viejo continente con el cual se le conocía y se conoce (aun cuando con menos insistencia) a Europa; o bien, a las no hechas, en el segundo caso.

              Las pretensiones de los gobernantes mexicanos no solo son ambicionadas sino que podrían de ser utilidad tanto para el fortalecimiento de la economía mexicana, como para superar la dependencia e influencia crecientes que ésta tiene desde hace más de doscientos años de la economía estadounidense.

              Tales pretensiones no son fáciles de llevarse a la terca realidad del determinismo geográfico y económico, puesto que se requiere tomar nota que, dentro del contexto del destino manifiesto y de la famosa pero no benéfica para México doctrina Monroe, que proclama la imposición “América para los americanos” (entiéndase estadounidenses), no será fácil superar los vetos tácitos o expresos del vecino país del norte, para que intereses e inversiones distintos a los de los capitalistas el mismo, en el caso de nacionalidad China, pudieren llegar y tornarse viables y benéficas para ambos país, puesto que, si tal fuere el caso, los vecinos del norte resultarían perjudicados en el mediano y largo plazo. Tal vez también en el corto.

              Con la finalidad de sustentar la hipótesis planteada, habría que recordar cómo en fechas recientes, se suspendió la inversión China del Dragón Mart en el estado de Quintana Roo, y quedó sin efecto la licitación ganada por un grupo de empresas, entre ellas una China que pondrían el capital mayoritario, para construir el ferrocarril Ciudad de México-Querétaro; proyecto que todo indica quedó definitivamente congelado, por lo menos con injerencia del capital oriental.

            Bajo otra perspectiva, estudiosos de la materia han señalado que en los tiempos que corren, más que disputarse las potencias la riqueza material de los recursos naturales de los países, lo que se busca con ahínco y persistencia es el conocimiento, el cual, se ha dicho, genera más riqueza que aquélla, para lo cual ponen como muestra para demostrar su aserto, la tecnología y el conocimiento concentrados y crecientes en el Silicón Valley localizado en el estado de California de la Unión Americana. (La anterior referencia fue tomada del libro de Yuval Noah Harari Homo Deus, editorial Penguin Random House, serie Debate, primera impresión México 2016, segunda reimpresión México 2017, pág. 26).

              Las miradas e intereses de muchos, entre ellos obviamente de China, están puestos precisamente en ese valle con la finalidad de tener el conocimiento para ser competitivos en la generación de riqueza proveniente del mismo.

              La mirada de los gobernantes mexicanos de los tres niveles de gobierno deben estar en Silicon Valley, que es fuente primaria del conocimiento y no en China o en algún otro país, que tendría el carácter de fuente secundaria debido a que el conocimiento provendría del sitio emblemático citado en materia de la tecnología derivada del conocimiento.

              Sobre todo, la mirada y los esfuerzos deben estar a cargo del gobierno federal y de los estados a través de las universidades públicas y de los institutos responsables de la investigación en tal rubro.

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

Un Comentario en “El futuro que viene.- La nao de la China”

  1. Octavio Reza Moreno

    Es correcto Lic urge inyectarle recursos al país dándole oportunidad a nuevas industrias y no estar siempre esperanzados a USA

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