Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.- Medalla “Belisario Domínguez”

A partir de 1954, el Senado de la República otorga la medalla “Belisario Domínguez” a hombres y mujeres mexicanos “…que se hayan distinguido por su ciencia o su virtud en grado eminente, como servidores de nuestra Patria o de la Humanidad…”, y cuyo origen se remonta al asesinato de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez quienes habían llegado al poder como presidente y vicepresidente, respectivamente,  por instrucciones de Victoriano Huerta, para que así éste tuviera el camino a la Presidencia de la República mediante la fórmula prevista en la Constitución para suplir las ausencias del presidente y vicepresidente, pero también con la obsecuencia de quién llegó  a la Secretaría de Relaciones Exteriores, para luego nombrar a Huerta como titular de dicha Secretaría y después renunciar al cargo presidencial para que así  Huerta asumiera la Presidencia de la República.

Belisario Domínguez, a la sazón senador por el Estado de Chiapas, pronunció un discurso en contra de Huerta por haber estado detrás de la detención y posterior asesinato del presidente y vicepresidente de México, el cual que lo condujo a la muerte y cuya autoría intelectual también le corresponde a aquél.

Variadas han sido las propuestas y las decisiones para otorgar la medalla de referencia a hombres y mujeres mexicanos con perfiles diferentes. Tal vez haya más de uno de los premiados con la medalla cuyo perfil no haya satisfecho a parte de los observadores de la vida nacional.

Lo relevante en los últimos tiempos ha sido que, en más de una ocasión, la medalla ha sido otorgada de manera póstuma, así como  que el acuerdo para decidir quién sería el recipiendario o la recipiendaria quedó en la decisión sucesiva de las tres principales fuerzas políticas representadas en la Cámara de los Senadores, lo cual podría traducirse en el hecho de que la determinación tuviere más visos y méritos políticos que los atributos señalados al crearse la medalla en el año arriba citado.

Sería deseable que la concesión de la medalla volviera a sus orígenes y no tuviere  tinte político alguno, y que se hiciera una consulta pública, como en un tiempo se hizo, para que la sociedad civil propusiera a candidatos y candidatas para recibir la medalla y cuyo perfil y atributos estuvieren muy bien sustentados, de tal manera que no provinieren de meras ocurrencias  de personas físicas o morales motivadas solo para llamar la atención, ya fuere en ellas, o bien en los o las propuestas, o bien en ambas.

Por lo pronto, se considera que Julia Carabias Lillo tiene méritos  sobrados para haber sido merecedora del honor de recibir la Medalla “Belisario Domínguez” el pasado 6 de diciembre,  y que van más allá de su encargo como Secretaria del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca que desempeñó durante la Presidencia de Ernesto Zedillo Ponce de León, dado que, en los hechos, en la academia y en la investigación tiene una larga lucha para preservar y proteger el medio ambiente de la acción irracional del hombre y de la indolencia de los gobernantes de diversas longitudes y latitudes quienes parecieren tercos en conducir a la extinción de la vida en el Planeta Tierra.

Es deseable que en los años venideros que la Medalla “Belisario Domínguez” sea otorgada a otra y a otras personas mexicanas con el perfil de Julia Carabias Lillo que corresponde totalmente al perfil de “…hombres y mujeres mexicanos que se hayan distinguido por su ciencia o su virtud en grado eminente, como servidores de nuestra Patria o de la Humanidad…”.

8 de diciembre de 2017.

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

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