Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.- Nuevos tiempos

Los tiempos políticos por venir serán totalmente novedosos, no solo en el país sino también en el Estado de Durango.

No cabe duda alguna que titular del Poder Ejecutivo Local, tendrá y  habrá que duplicar, triplicar o más, mucho más, su vasta experiencia para establecer las relaciones políticas en el contexto nacional y con los poderes que ejercerán sus funciones el uno de septiembre  legislativo, y el uno de diciembre el poder ejecutivo, con la finalidad de que la Entidad esté inmersa en la distribución, ejercicio y como beneficiaria del poder federal, sobre todo en el rubro económico.

Lo anterior es así porque, el virtual presidente electo, ya ha difundido las bases de su gestión administrativa enfocadas a la austeridad y al combate a la corrupción.

La primera de ellas implicaría que la Federación no sería tan generosa en los montos de las participaciones a las Entidades federativas, de tal manera y a tal grado que los titulares de los poderes ejecutivos locales, deberán formular, con tiempo la debida programación, para que la austeridad no incida en las obras programadas para el año siguiente y las proyectadas para el resto del sexenio, en el entendido de que en la elaboración del próximo presupuesto de egresos de la Federación, se habrán de terminar con las gestiones de antaño a cargo de la representación legislativa local en la Cámara de los diputados y del gobernador mismo en la misma, y además, ante la Secretaría del Ramo y del  titular del poder ejecutivo federal.

Al respecto, se requiere tener presente que los legisladores de la coalición Juntos Haremos Historia tienen mayoría absoluta en ambas cámaras (Senadores y Diputados), de tal suerte que los mismos no requerirán, como en tiempos idos, los votos de los legisladores de oposición para aprobar la Ley de Ingresos de la Federación y el Presupuesto de Egresos de la misma.

Por otra parte, dentro de los nuevos tiempos anunciados, el virtual  presidente electo ya hizo saber que se suprimirán las delegaciones federales y que las relaciones entre las entidades federativas con el gobierno de la República, estarán a cargo de un coordinador general cuyos nombres ya fueron divulgados, los cuales habrán de ser el conducto para que se cuantifiquen los montos de las participaciones federales que se destinen a aquéllas, así como para que se gestionen obras a cargo de la Federación y para realizarse en los respectivos estados.

Lo anteriormente señalado, podría traducirse en la realidad fáctica que los gobernadores tuvieren una relación no muy constante y menos fuerte tanto con los titulares de las secretarías de Estado y demás dependencias federales e inclusive con el mismo presidente de la República, quien, por otra parte, continuará con sus jiras estatales para conservar la legitimidad que lo condujo al poder.

Luego pues, si las participaciones federales se van a fijar en el contexto de la Cámara de Diputados dominada en forma absoluta (más de la mitad) por los legisladores que obtuvieron su escaño gracias a la coalición que los postuló, y si las mismas se traducen en la casi totalidad del presupuesto de egresos del Estado, pasará a segundo plano el hecho de que el gobernador de la entidad continúe sin tener mayoría absoluta en el congreso local, y con una representación cuantitativamente menor al del bienio que termina, pues ahora solamente tendrá dos diputados de mayoría y dos de representación proporcional avalados por el Partido Acción Nacional, más un diputado de mayoría que resultó vencedor al amparo del Partido de la Revolución Democrática.

En atención a los nuevos tiempos, todos los gobernadores del país ya le manifestaron expresa y personalmente al virtual presidente electo su disposición de sumarse a su estilo personal de gobernar y a las políticas expuestas desde su campaña y corroboradas a partir de la jornada del uno de julio pasado en la cual resultó vencedor con más de la mitad de los votos emitidos.

Por otra parte, con miras a fortalecer su equipo de colaboradores y sus acciones de gobierno, el gobernador del Estado recientemente  hizo cambios en la titularidad de varias secretarías de Estado, aun cuando dejó pendiente el nombramiento de una de ellas en la cual el titular fue cambiado a un ramo diferente, así como la titularidad de la Secretaría de la Contraloría vacante desde hace tiempo con motivo de que la responsable de la misma fue postulada a diputada y que ahora, al no ganar, regresó  como una poderosa coordinadora de gabinete según visualizan los expertos.

En los tiempos por venir, se sabrá si el titular del Ejecutivo continúa en el proceso de reestructuración de su gabinete, y de cómo, mediante acciones muy concretas, se enfrenta y se enfrentará a los nuevos tiempos que ya se conjugan en tiempo presente y los que se conjugarán en tiempo futuro, fundamentalmente a partir el uno de septiembre del año en curso, y con mayor énfasis, profundidad y  amplitud del uno de diciembre próximo en adelante.

16 de julio de 2018.

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

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