Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.- Odio versus odio

La alarma de la aparición del odio funciona pero solo unos cuantos la escuchan y atienden.

El odio está en el primer plano de la disputa por el poder y cada día que pasa se manifiesta con creciente intensidad.

A veces se trata de superarlo o bien ubicarlo al margen de la contienda, pero se fracasa totalmente o los resultados son magros.

Tal vez para muchos el odio que se siente y se presiente no sea visible ni notorio pues está enmascarado o encubierto en el trasfondo de la noticia o del análisis convencional o parcial.

Pero el odio está presente en las redes sociales y tiene mil rostros en los partidarios de uno o del otro candidato y sin importar ideología.

Tanto  la derecha como la izquierda, en el pasado, en el presente y en el futuro; ayer, ahora y siempre, han generado, generan y generarán el odio.

Ambos odios de izquierda o de derecha han sido cruentos. Tal vez con diferencias mínimas o apreciables del volumen de la sangre derramada por las acciones de unos y otros.

Sin estar inmerso en la violencia verbal de unos y otros, de lo leído y escuchado de parte de unos y de otros, de las palabras leídas y de las voces escuchadas, se percibe claramente el odio perfilado no solamente para vencer al contrario sino para aniquilarlo.

Todo ello por la lucha del poder que se respalda en la afirmación de que en la política todo se vale, y además, el odio como pasión no tiene un castigo preestablecido.

No es punible a menos que se presente por vías de hecho para configurarse como delito consumado o en grado de tentativa.

Es deseable que disminuyan los decibeles de la vocinglería que predica, pregona y  alienta el odio.

Las autoridades, los candidatos, los dirigentes partidarios, los líderes de la opinión pública tienen la obligación de actuar e influir para acallar  las voces de todos aquellos en cuyo consciente o inconsciente subyace o se cultiva el odio.

El odio de izquierda, de centro, de derecha, de los que que ambicionan ganar o conservar el poder, el odio de todos ellos debe desaparecer del horizonte electoral, o por lo menos, que disminuya a la velocidad e intensidad de un ligero   vientecillo en sustitución de los negros y ominosos nubarrones que tienden por ahora a imponerse en el panorama electoral en la lucha por el poder sin cuartel entre quienes lo desean y quienes los que quieren conservarlo al costo que fuere.

Ya se verá que nos depara el futuro político que viene en la lucha por el poder.

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

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