Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.- Presagio de tormenta

El inicio de la gestión presidencial de Enrique Peña Nieto se tuvo como  promisorio al firmar el Pacto por México, que permitió que se aprobaran las reformas estructurales planteadas por aquél y avaladas por el llamado Constituyente Permanente u Órgano Revisor de la Constitución.

Y cuando todo indicaba que el buen inicio  se prorrogaría en el resto del sexenio, de repente el panorama política cambió y dio un giro de ciento ochenta grados, debido a la multiplicidad de hechos que se dieron y que fueron  ampliamente difundidos y conocidos  no solo en el plano nacional sino que también en el internacional.

En la recta final del sexenio, en plena vorágine de las luchas internas por las candidaturas a la presidencia de la República que se dan hacia el interior de los partidos políticos, aparecen signos equivalentes a presagio de un último año tormentoso para el país, que podría causar desequilibrio en las finanzas públicas y que se podría manifestar con la depreciación de la moneda, con una inflación no prevista y con una parálisis del crecimiento económico.

Veamos los signos.

El Frente Amplio Opositor ya acordado entre los partidos políticos Acción Nacional (PAN),  de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento ciudadano (MC), más supuestamente fuerzas emergentes de la sociedad civil, el cual, más que aspirar a la consecución del poder, analistas prestigiados consideran que persigue evitar el triunfo de Andrés Manuel López Obrador y su partido Movimiento de Regeneración Nacional.

El rechazo por parte del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de sus aliados,  de las propuestas del PAN para que dos senadoras presidieran el Senado en el último año de la actual legislatura, que no solo quedaron en la negativa sino que llevaron a que aquéllos, más el voto de cinco senadores panistas, eligieran a un senador del PAN para que presidiera la Cámara de Senadores durante el citado año, y al proceder en los términos narrados, anularon la decisión del Grupo Parlamentario del PAN para, sin demeritar la representación de este partido, elegir a un panista no proveniente de la voluntad de sus pares. O sea, los senadores del  PRI y sus aliados usurparon la voluntad de los senadores del PAN.

La mesa directiva de la Cámara de los Diputados no se pudo instalar en tiempo, pues para ello los opositores integrantes de los Grupos Parlamentarios del PAN y del PRD, pidieron que se retomara y se le diera trámite a la iniciativa presidencial para que se modificara el artículo transitorio 5 del decreto de reformas que incluyó el artículo 105 constitucional, para evitar que, en automático, el actual Procurador General de la República, pasara a ser el primer Fiscal General con la calidad de autónomo y que permanecería nueve años al frente de la fiscalía a partir del 1 de diciembre de 2018.

Los diputados del PRI y sus aliados, previa determinación presidencial, cedieron a la petición de los diputados del PAN y del PRD y se acordó que, en forma de fast tract, se diera la reforma aludida, de tal manera que el pase no se diera en forma automática, y, por tanto, sin cerrarle la opción al actual Procurador para que pudiera contender en la selección de Fiscal General que habrá de darse en la cámara de los Senadores a partir de diciembre de 2018.

Todo lo anterior está inserto dentro del contexto de la lucha por la presidencia de la república y que por ahora los momios no favorecen al partido en el poder, pero que podrían cambiar en los tiempos por venir, una vez que se decidan los candidatos de todas las fuerzas políticas en pugna, en especial, del PRI y de sus aliados que contará con la estructura de gobierno federal y de las catorce entidades que gobiernan, dentro de las cuales se incluye Chiapas gobernada por un militante del Partido Verde Ecologista de México y quien fuera apoyado por el PRI.

Lo enumerado aparecería normal dentro de las formalidades usuales.

Sin embargo, el día de ayer ocurrió un hecho que pudiera constituir la chispa que incendie la pradera, si no nacional, por lo menos en una o dos regiones del país.

El hecho lo constituyen los cohetones lanzados en contra de la flotilla de helicópteros que, con el presidente de la República como pasajero en uno de ellos, llegaba al Estado de Oaxaca para  atender responsabilidades y obligaciones a su cargo.

Uno de ellos, y he aquí la gravedad del hecho, impactó a uno de los helicópteros que tuvo que aterrizar de emergencia, sin que corriera peligro la vida de sus pasajeros y  de los pilotos.

En razón a que alguno o más  de los cohetones pudieran haber impactado la nave en la que viajaba el Presidente y que pudiera haber corrido peligro la vida de éste, tales acciones de lanzamiento pudieran constituir presagio de una tormenta que las autoridades deben de evitar.

¿Cómo? Ya se sabrá, pero ello es importante saber cuál será el comportamiento del grupo de gobernados que se difundió eran maestros, después de los hechos narrados.

No es deseable chispa o chispas que incendien la pradera, tal y como en su momento lo dijo el jefe de la revolución China Mao Tse Tung.

En la lucha por la presidencia las razones deben de dominar sobre las emociones para que éstas no se traduzcan en hechos que después se lamentarían. Para que ello suceda, se requiere voluntad para aceptar el resultado electoral en cualquier sentido, ya fuere para conservar el poder o bien para que otra vez de diere la alternancia.

8 de septiembre de 2018.

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

Sin Comentarios

¿Te gusto este artículo? deja un comentario...

Deja una respuesta

  • (will not be published)