Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.- Senderos diferentes

Hace ya casi dos años que dos personajes se perfilaron como futuros candidatos a la gubernatura del Estado. Ellos son (primero las damas) la alcaldesa de Gómez Palacio y el alcalde de Durango.

La primera pretendió ser la candidata a gobernadora por su partido en 2016 pero no fue posible, mientras que el segundo quiso y pudo alcanzar su objetivo de ser candidato a presidente municipal, contienda en la cual resultó vencedor gracias al rechazo al grupo político que fue desplazado del poder, y que, además, resultó beneficiado por el hecho de ser apoyado por parte de las mismas fuerzas políticas que se pronunciaron por el candidato a gobernador y no a la inversa tal y como el alcalde presume. Las cifras electorales del ámbito municipal dan luz de quién  se benefició con quién.

Por su parte, la alcaldesa tuvo que conformarse y aceptar ser la candidata a presidenta del municipio que casi le pertenece políticamente a su familia desde 1974.

Ambos personajes vencieron y de inmediato empezaron a trabajar para 2022. Cómo: muy sencillo. Penetrar y ganar adeptos en las regiones en donde no dominan, a veces directamente, a veces en forma indirecta, y en otras a través de un sistema que podría catalogarse como de “vasos comunicantes”.

Mientras llega la hora de la verdad, sujetos a lo que pase el año próximo, y que en su momento, por conveniencia, por despecho o por frustración, alguno de los dos no obtenga la postulación, podría traducirse en el hecho de apoyar al otro mediante la retribución política que corresponda.

No se pueden adelantar los tiempos para saber qué pasará y cómo  se resolverán las postulaciones para gobernador en el cada día cercano 2022, ya que por ahora los aspirantes-suspirantes aludidos se han desmarcado de los medios a seguir y de los senderos para transitar hacia la meta de ser y que es la misma para ambos.

El uno aspira a ser candidato a senador por el frente y está confiado que obtendrá la candidatura en el primer lugar de la fórmula senatorial, y por tanto, tendría asegurado su arribo al Senado ya fuere por mayoría o por primera minoría. Si así fuere, conservaría el control municipal y tendría todo para postular por lo menos a dos fieles para diputados locales el año próximo, y para 2019 tendría la fuerza e influencia necesarias para postular al candidato a presidente municipal de Durango y, por consecuencia, a  parte de los diputados de los distritos con cabecera en la ciudad capital en el 2022.

Por su parte, la señora alcaldesa ya dije que no aspira a un cargo legislativo (el escaño senatorial no está a su alcance pues fue electa en 2012 y no tiene derecho a la reelección por haber participado en la reforma constitucional que instituyó la reelección inmediata), por lo que se intuye que aspiraría a la reelección como presidenta municipal en 2019 para, de ese cargo,  proyectarse a la gubernatura con el apoyo de la estructura regional de su Partido y de las aspiraciones de los ciudadanos laguneros que desean que por fin uno de ellos (en el caso ella) sea candidata y luego gobernadora de Durango.

Esas son las rutas visualizadas por donde se cree que ambos transitarán y que, en buena medida, sus deseos se sustentarán en lo que suceda en las elecciones del próximo año, lo cual les permitirá visualizar sus perspectivas y posibilidades para así actuar en consecuencia.

3 de noviembre de 2017.Pad

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

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