Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

El futuro que viene.- Todos quieren

Como símil del juego de la “pirinola”, en la política local “todos quieren” una candidatura.

Los militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) porque consideran que el régimen estatal se ha debilitado.

Los del Frente Ciudadano por México, con el Partido Acción Nacional (PAN) a la cabeza, porque estiman que conservan el bono ciudadano que les permitió obtener el poder estatal en 2016 y, además, por el creciente rechazo hacia el PRI que cuenta con más negativos que positivos.

Los militantes y simpatizantes del partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) quienes consideran que, bajo el amparo, el impulso y el carisma de André Manuel López Obrador, son la mejor opción para desplazar a los candidatos de los partidos que han marcado la pauta en la política local desde hace ya muchos lustros.

Al respecto se podrían elaborar muchas especulaciones acerca del futuro que viene, de la postulación de candidatos,  de las derrotas de unos y las victorias de otros, pero se les podría advertir desde ahora que no se equivoquen en sus apreciaciones porque, en principio, no haya nada para nadie, ya que, al margen del candidato presidencial por cualquiera de los tres bloques presididos por el PRI, el PAN y MORENA, se podría sostener que localmente tanto en Durango como en otras entidades, va a predominar el voto diferenciado en atención a los candidatos, la forma de cómo se postulen y la estructura electoral y poder que cuenten cada uno de dichos bloques.

Pero sí se podría aventurar que en los cinco distritos locales, el Frente tiene todo para conservarlos y que tal vez solo peligre el tercer distrito. El PRI en Durango capital no se perfila como vencedor en ninguno de ellos. MORENA se ubicará en un tercer lugar a pesar de los prospectos ciudadanos y de aquellos que provengan del PRI, ya fuere por no tener posibilidades en éste o porque consideran que su futuro está en MORENA no en el partido de su pertenencia por largo o corto tiempo.

En los cinco distritos con cabecera en las ciudades de Gómez Palacio (tres) y Ciudad Lerdo (dos) el PRI, bajo la conducción y el apoyo de las alcaldesas, no tendrá problemas mayores para conservar las cinco diputaciones.

En los cinco distritos restantes, que se podrían considerar con perfil rural, el PRI y sus candidatos se consideran que tendrían asegurada la victoria, y más con el impulso que implica el renacer de dicho partido con las giras del presidente estatal del mismo a través de las cuales ha renovado a los comités municipales.

En lo que se refiere a los distritos federales, los distritos uno y tres estarían en el filo de la navaja. El triunfo y la derrota dependerán del voto urbano de Durango capital en el primer caso y de Ciudad Lerdo en el segundo, ya que se requiere recordar que  el Municipio de Lerdo forma parte del mismo aun cuando la cabecera distrital se ubica en la ciudad de Guadalupe Victoria. Luego, si en 2006, en 2009, en 2012 y en 2015 el PRI y sus candidatos dirigentes que fueron de la CNC  estatal ganaron con el voto rural (en 2006 con escaso margen -el actual presidente estatal al del PAN fue el vencido-),  en las elecciones que vienen el actual dirigente sectorial estaría en desventaja si, además, se considera que fue impuesto y que no proviene de las aún existentes bases (sin la fortaleza de antaño) municipales campesinas.

Como simple referencia,  en 2006 el actual presidente estatal del PRI ganó con una diferencia mínima.

En el distrito segundo el PRI ganará la elección siempre y cuando el candidato o la candidata tengan el aval y el apoyo de la alcaldesa de Gómez Palacio.

En el cuarto distrito con cabecera en Durango Capital el PRI  y su candidato tienen asegurada la derrota. Tal vez solo un santo milagroso podría evitar la derrota y no se percibe la existencia de uno. Pero para los creyentes políticos y/o religiosos que plantean que ellos sí harían el milagro de ganar, se les desea éxito al fin de cuentas que se dice que la fe mueve montañas, aun cuando en pocas, en muy pocas ocasiones ocurre.

En las contiendas por las posiciones senatoriales merecen un análisis especial.

En una lectura futurista que puede fallar, las condiciones están dadas para que, de la mano del Gobernador del Estado, el Frente Ciudadano por México obtenga mayoría de votos en la entidad. Ello se considera que estaría asegurado siempre y cuando el gobernador se defina y apoye totalmente al candidato o candidata del Frente.

13 de noviembre de 2017.

Escrito por Juventino Rodarte

Articulista del Periódico El Sol de Durango. Profesor Universitario Jubilado.

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