Escrito por Antonio Bracho

Abogado litigante. Presidente de la asociación Jóvenes Abogados en Movimiento.

El Legado de Ayotzinapa.

Se acaba de cumplir un año de los sucesos de la noche del 26 y madrugada del 27 de Septiembre del 2014 donde policías federales y municipales de Iguala desaparecieron a 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.

Esto no es algo inédito en nuestro país, hay varios casos, y uno en particular, el caso Rosendo Radilla Pacheco el cual es de suma relevancia ya que es el primer caso mexicano de desaparición forzada en ser elevado a una instancia internacional en contra del Estado Mexicano, sentencia que provocó varios cambios en nuestra Carta Magna y forma de impartir justicia en México.

Existe una clara diferencia entre desaparición forzada y privación ilegal de la libertad. La desaparición forzada se da en los casos en que la responsabilidad recae en servidores públicos y en el Estado en conjunto; la puede ejecutar un particular pero siempre con la autorización y apoyo del Estado; no se solicita rescate, la autoridad niega la detención y cualquier tipo de información sobre el paradero; se vulneran derechos como la libertad, integridad, seguridad personal, y en ocasiones hasta la muerte; es un delito imprescriptible; todo lo anterior se encuadra perfectamente en los casos de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa y en el caso de Rosendo Radilla, se trata sin duda de desaparición forzada, algo que el Derecho Internacional lo considera como delito de lesa humanidad cuando es cometido de forma sistemática.

Cuando los familiares de Rosendo Radilla vieron que peligraba también la vida de ellos y que no recibían una respuesta por parte del Estado Mexicano optaron por presentar su caso en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, esta corte dictó sentencia condenatoria al gobierno mexicano, la cual provoco pronunciamientos del Alto Tribunal de nuestro país para dar cumplimiento al veredicto, generó grandes cambios constitucionales que muchos de nosotros desconocemos que se dieron a causa de esta sentencia, ya que los políticos nos lo manejan como logros de los acuerdos entre partidos políticos, pero que la realidad es que el Estado Mexicano estaba obligado a renovar su legislación para fortalecer la tutela de los derechos humanos de sus habitantes.

Un cambio importante es que ahora la constitución te RECONOCE no te otorga como antes se decía, puede escucharse sencillo pero es un cambio profundo en la forma de concebir, interpretar y aplicar tales derechos en México. El estado te reconoce tus derechos que incluso se contemplen en tratados internacionales en que el Estado Mexicano sea parte. Se incorpora en el párrafo segundo del artículo primero constitucional el principio de interpretación “pro personae”, muy conocido en el derecho internacional de los derechos humanos y en la práctica de los tribunales internacionales encargados de la protección y tutela de los mismos derechos. Este principio supone que, cuando existan distintas interpretaciones posibles de una norma jurídica, se deberá elegir aquella que más proteja al titular de un derecho humano. Se señala, en el párrafo tercero del artículo primero, la obligación del Estado Mexicano (en todos sus niveles de gobierno, sin excepción) de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos. De esta forma queda claro que todo derecho humano “reconocido” por la Constitución y los tratados internacionales genera obligaciones para las autoridades mexicanas, con independencia del nivel de gobierno que ocupen o de la modalidad administrativa bajo la que estén organizadas.

Todo esto provoco que nuestros jueces y magistrados se fueran a dormir como jueces locales y despertaran como jueces internacionales, ya que deben conocer de los tratados y de la jurisprudencia que emita la Corte Interamericana, algo difícil de concretar ya que es tanta la carga de trabajo de los juzgados que impide a los actuales jueces estar a la altura de las exigencias para las cuales tiene que capacitarse continuamente.

Todo lo anterior fue gracias a la sentencia condenatoria que la Corte Interamericana de Derechos Humanos dicto contra el Estado Mexicano, a base de la acción ejercida por la familia de Rosendo Radilla, el cual el 25 de agosto de 1974, detuvieron ilegalmente en un retén militar, quien fue visto por última vez en el Ex. Cuartel Militar de Atoyac de Álvarez, Guerrero. Rosendo Radilla fue un destacado y querido líder social del municipio de Atoyac de Álvarez, Guerrero, quien trabajó por la salud y educación de su pueblo y quien fungió como presidente Municipal. Treinta y nueve años después, su paradero sigue siendo desconocido. Este tipo de personas buscan dejar un legado y considero que logró más de lo que alguna vez llego a imaginar, cambio por completo la forma de impartición de justicia en México, ese fue el legado de Rosendo Radilla.

¿Cuál será el legado de los 43 normalistas de Ayotzinapa? Solo el tiempo lo dirá, pero sin duda lograran un cambio del cual aún no tenemos idea de su magnitud, su desaparición forzada quedara en el recuerdo de todos nosotros y la impotencia de no recibir justicia alimentara nuestra rabia que crece desde nuestro interior y que cada día se desborda por exigir paz y libertad a nuestro pueblo, a un año de los sucesos de Iguala seguimos sin respuestas, al contrario, son más las preguntas que surgen, su lamentable desaparición y su posible exterminio dejaran un legado que tarde que temprano llegara, El Legado de Ayotzinapa.

 

Twitter: @AntonioBrachoM

 

 

 

Escrito por Antonio Bracho

Abogado litigante. Presidente de la asociación Jóvenes Abogados en Movimiento.

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