Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

El librito de Ismael 

img_0096.jpg

El hombre es un animal político por naturaleza y como tal, con el solo hecho de respirar, aspira a cargos de elección popular; aunque después por culpa de las circunstancias se quede nomás suspirando.

Pareciera que en los menesteres de la política, el actual senador Ismael Hernández Deras, marcó una especie de precedente en la forma de hacer una carrera meteórica y empoderarse fuertemente.

¿Cuál es el manual de Ismael? Veamos:

  1. Explotar la imagen personal de manera excesiva mediante diseños bien elaborados o distintivos que de manera subliminal den a entender que se anda en campaña.
  2. Abusar del marketing político con entrega de claveles, chocolates, postales y demás ardides que permitan tener contacto promocional con la gente.
  3. Saturar los medios de comunicación con boletines, fotonotas, declaraciones baladíes y gráficas que muestren al personaje abrazando representantes de los denominados grupos vulnerables, o recibiendo reconocimientos a la labor realizada. Aquí cabe la meta de acaparar las primeras planas de los diarios y titulares de los noticieros de la localidad.
  4. Enfrentarse con el gobernador en turno para ganar más popularidad; puede ser llegar tarde a los eventos que convoque el titular del ejecutivo o marcar una diferencia con mejores mejores campañas de comunicación política, para que aquél genere una percepción de ser “el malo de la película”.

Esta es la edición original del manual Ismaelista, ya las nuevas ediciones incluyen la creación de una asociación civil ficticia que sirva como pretexto para recorrer la entidad y hacer campaña de manera adelantada, con la finalidad de darse a conocer en los municipios.

Este modelo lo aplicaron con algunas variantes los alcaldes en su momento como José Rosas Aispuro Torres, Jorge Herrera Caldera y Esteban Villegas; quienes lo aplicaron al dedillo fueron Adán Soria Ramírez, pero más José Ramón Enríquez Herrera, que ya hizo pública su aspiración a la candidatura al Senado de la República para usar dicho escaño como trampolín para la sucesión gubernamental de 2022.

Sin embargo, con el último caso citado, pareciera que estamos en una especie de “De javú” o regresión a lo vivido en la víspera del año 2000 y todo indica, que se repetirá la historia pero en escenarios diferentes, porque no es remota la idea de que no se le permita al actual alcalde capitalino encabezar la fórmula del PAN al Senado de la República, sino en ir en el segundo espacio para hacer ganar a Patricia Flores Elizondo que está desarraigada de Durango y no tiene presencia social.

¿Aceptará tal situación Enríquez? ¿Se impondrá en el primer lugar de la fórmula, como el año pasado que logró desplazar a Jorge Salum en la carrera por la candidatura del PAN a la Presidencia Municipal de Durango? Joserra tiene experiencia en sacar provecho del caos y de la revoltura de las aguas políticas, veremos si lo logra en esta ocasión.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Sin Comentarios

¿Te gusto este artículo? deja un comentario...

Deja una respuesta

  • (will not be published)