Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

El regreso del Showman de la política

   En uno de los tantos días que acudo a la semana al Tribunal Superior de Justicia para realizar tareas propias de la abogacía, en los portales de ese palacete me encontré a Juan Carlos Gutiérrez Fragoso.
Siempre me dirigí a él diciéndole “líder”, pues lo empecé a tratar cuando se desempeñaba como dirigente estatal del PAN y al mismo tiempo, coordinador de la bancada panista en el Congreso del Estado. En esa ocasión que por lo menos hace ya un par de años, recuerdo que me espetó: “Ya no me digas líder, he renunciado a la política y la vida del PAN porque son un cochinero; ahora me dedico a vender hamburguesas y alitas de pollo en un local de Paseo Durango que se llama Bufalucas”.
Lo felicité por su valiente decisión pero lamenté que la oposición y la política de Durango perdía un cuadro que generaba controversia, que rompía con la monotonía en la que a veces cae el mundillo de la política con cuadros tan superficiales.
Finalmente me respondió que su ciclo en la política había terminado, nos despedimos de un saludo de mano y lo vi perderse en las escaleras palaciegas del Tribunal; acto seguido se acercó conmigo un actuario notificador y me comentó que Juan Carlos era asesor del magistrado presidente y solo exclamé un lacónico: ajas.
Traigo esto a cuento porque ya me había hecho a la idea de que Juan Carlos Gutiérrez estaba en el exilio político y de repente conocimos la historia de su renuncia formal a Acción Nacional así como su inscripción como candidato a presidente municipal de Durango por el Partido Encuentro Social.
No hay político químicamente puro, sus detractores quieren generarle una percepción negativa por haberse desempeñado como asesor del presidente del Tribunal de Justicia así como el rol protagónico que ha venido jugando su hermano Panchito en los sexenios priistas de Ismael Hernández Deras y Jorge Herrera Caldera.
Sin embargo, no se puede negar que la reaparición del showman de la política durangueña, Juan Carlos Gutiérrez Fragoso, genera una alta expectativa pues no es un simple cuadro emanado del PAN que salió disgustado con el actual presidente estatal del blanquiazul, sino de alguien que fue diputado local por mayoría, electo en 1992; diputado federal; coordinador de la bancada panista y dirigente estatal de este partido, en cuyo periodo hizo fuertes señalamientos al PRI-Gobierno y en la elección de 2010 ganó la mitad de las elecciones de ayuntamientos; en el PAN muchos querían que se fuera pero aún lo extrañan por los periodos opacos de quienes lo han relevado en el cargo.
Será interesante ver cómo es su regreso, si no le afectó su eventual retiro o retornó recargado pues aún se recuerdan sus intervenciones contundentes desde la tribuna del Congreso o cuando se tiró debajo de un camión que llevaba material de construcción y que suponía era enviado para favorecer a los candidatos del PRI en la elección 2007 y qué decir de sus pleitos constantes con el hijo de Guerrero Mier o Alfredo Salas en las sesiones del Congreso.
Juan Carlos se sentirá como en casa, pues el Partido Encuentro Social está conformado por los grupos evangélicos que comulgan con la democracia cristiana y es admirador de la Madre Teresa de Calcuta, quizá por eso también sus detractores lo vinculan con El Yunque.
Espero poder volverme a encontrar casualmente con Juan Carlos y cuestionarle el por qué cambió de opinión por su regreso a un ambiente del que me dijo se fue decepcionado y que no ha mejorado sino empeorado, pues las pasiones por el poder cada vez son más inescrupulosas.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Un Comentario en “El regreso del Showman de la política”

  1. Oscar martinez

    Espero que haya renunciado a su sueldo en el tribunal, por lo menos.

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