Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

#Elecciones2016: balance municipal

  

Si bien todas las miradas están posadas en el proceso sucesorio de Jorge Herrera Caldera, casi nadie ha reparado en los movimientos que se suscitan alrededor de la presidencia municipal de Durango, la cual es considerada por muchos como un refugio idóneo para reagruparse y emprender un proyecto de gran visión.
Sin embargo, la presidencia municipal de Durango ya no ofrece mucha operatividad política por lo altamente endeudada en que se encuentra, cuya deuda pública oscila en los 700 millones de pesos, además de los adeudos a proveedores que se han ido heredando de trienio en trienio, de manera que el Ayuntamiento solamente es un ente administrador para sacar el día a día como es la prestación de servicios a la ciudadanía pero no se pueden realizar obras significativas por esa falta de liquidez.

Pese a este escenario tan lleno de nubarrones financieros, muchos quieren la alcaldía capitalina y en las últimas semanas se han ido reacomodando las piezas tanto en el PRI como en la eventual coalición opositora conformada por el PAN y el PRD.

En lo que se refiere al Revolucionario Institucional, se ha ido fortaleciendo la figura del actual secretario de Educación, Héctor Vela Valenzuela y más porque Otniel García Navarro decidió sumarse a su causa con tal de permanecer al frente de su curul en la cámara baja.

Políticamente, Vela se lleva bien con todos los grupos priistas, especialmente los que encabezan los exgobernadores y cuenta con estructuras sólidas como las del grupo técnico y la que ha ido tejiendo con las bases del SNTE. De esto se colige, que Javier Hernández pudiera también sumarse a su proyecto porque finalmente son correligionarios del ITD y tendría que recibir a cambio una diputación local con miras a convertirse en líder del Congreso.

Meño Herrera le sigue en los diversos estudios de medición, empero, se ha ido relegando por mantenerse ocupado con los procesos internos para la selección de candidatos y además, experimenta fuertes dosis de rechazo entre sus contemporáneos como lo son del fracturado grupo G10 en donde se encuentran Arturo Kampfner, Iván Gurrola y Homar Cano, por citar a los más representativos.

En lo que se refiere al PRI, las candidaturas a las presidencias municipales más significativas dependen de la decisión de quién será el abanderado a la gubernatura y evidentemente, Vela Valenzuela se lleva bien con todos los aspirantes.

Mientras tanto, en la oposición, Jorge Salum del Palacio se posiciona como el candidato de la coalición del PRD con el PAN; Gonzalo volvería a jugar por un distrito con la posibilidad de ir amarrado por la vía de representación proporcional. De este escenario se desprende que el doctor Enríquez irá por su cuenta a través de su partido Movimiento Ciudadano, que pudiera ser a la gubernatura o a la presidencia municipal. 

Por la ruta independiente, Juan Francisco Arroyo Herrera, sigue trabajando en la localización de los ciudadanos que habrán de respaldarlo con firmas y en la representación de las casillas; con esto tenemos que Ignacio Aguado le dejó libre el camino pues se está enfocando en trabajar el segundo distrito local para competir como candidato a diputado de manera independiente.

Como podemos apreciar, en todos los espacios de poder hace aire, no solamente en el gobierno estatal sino en los ayuntamientos y en el Congreso, aun y cuando la próxima legislatura nada más tenga una duración de dos años, para que su elección se empate con los comicios federales de 2018.
lecturaspoliticas.com

@MtroDelaRosa

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

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