Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Estado deshecho 

  
Como dijo el presidente Peña que sería imperdonable otro escape de ese peligroso delincuente, en efecto, no tienen perdón porque finalmente fueron vencidos por la corrupción

Es inconcebible la situación por la que atraviesa México, la reciente fuga de un capo de un penal de máxima seguridad, viene a revelar que el Estado Mexicano ya no solo es fallido sino desfasado o caducado y veamos por qué:

1.- Es absurdo que el país se haya encontrado con un vacío de poder pues se ausentaron del territorio nacional tanto el Presidente como el Secretario de Gobernación, que ambos fueran en el mismo avión a la gira por Francia cuando no se puede descartar una eventualidad y en caso de perecer los dos, se hubiese entrado en una crisis existencial pues el titular de la Secretaría de Gobernación es el que se encarga del despacho en las ausencias del Presidente de la República y en una ausencia total de éste, asume provisionalmente el mandato en tanto que el Congreso toma la determinación que corresponda según el presupuesto constitucional. No había nadie al frente del Gobierno Mexicano, que peligro.

Como dijo el presidente Peña que sería imperdonable otro escape de ese peligroso delincuente, en efecto, no tienen perdón porque finalmente fueron vencidos por la corrupción la cual se impone a la endeble condición humana de quienes ostentan alguna responsabilidad pública y pudo penetrar hasta un penal de máxima seguridad; pero cómo perdonar Ayotzinapa, Tlataya, La Casa Blanca, la gira excesiva a Londres y demás errores que se acumulan y se hacen más grandes y graves cual bola de nieve.

2.- La corrupción rebasó todos los límites que nos podamos haber imaginado. Es increíble que ninguna autoridad del Penal del Altiplano haya visto sospechosa la construcción de una casa a sus alrededores y más, que no se hayan percatado de ruidos, movimientos y demás situaciones que implican la construcción de un túnel de las magnitudes de las que supuestamente se fugó Joaquín Guzmán Loera; incluso se llega a pensar que ese túnel es solo una cortina de humo para hacer menos dolorosa la aceptación de la corrupción que ya se convirtió en metástasis en la nación mexicana.

3.- La población en lugar de emprender acciones contundentes para sacudir a las autoridades pues con dicha fuga se pone en riesgo la seguridad nacional, acude mejor a la burla, al sarcasmo, a la ironía y demás elementos de risa a través de las redes sociales con la elaboración de los denominados ‘memes’; en vez de coraje, de impotencia no queda más que reír y permitir así, que el estado de cosas siga igual.

¿Qué pasará? ¿La mayoría seguiremos esperando a que Peña Nieto dé un golpe de timón y esperar a que solucione los problemas cual si se tratase de un acto de prestidigitación o bien, nos organizaremos para exigir resultados y proponer soluciones, obligando que se haga una reingeniería en el Estado para que tengamos gobiernos horizontales en donde todos seamos corresponsables? ¿Actuaremos en serio o seguiremos desahogándonos a través de los memes? ¿Hacia dónde vamos? Preguntas y preguntas que difícilmente puedan tener una respuesta seria.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

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