Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Esteban Villegas: Saving PRI

Esteban Villegas Villarreal sabe que del PRI no queda nada, quizá solamente vestigios de los últimos dos procesos electorales que han sido catastróficos para el partido emanado de la revolución mexicana; por eso entiende mejor que nadie que puede reconstruir a este partido piedra sobre piedra, que como no hay nada lo que haga se va a notar.

Esteban es de esos políticos a quienes le asiste la suerte en grado extremo, pudiera decirse que todas sus oportunidades políticas le cayeron del cielo, pese a haber coqueteado con Morena fue rescatado de las garras de la tentación por el Senado y hoy vuelve a la escena política, como diputado de representación proporcional, espacio que no le dará a nadie como en 2007 cuando Ismael le pidió su curul para el hijo de Pedro Ávila.

El político, cantante y empresario se encuentra en una coyuntura inmejorable, pues se extinguió el grupo Ismaelista, sus competidores generacionales perecieron políticamente en la pasada elección como es el caso de Manuel Herrera y Eduardo Solís; el dirigente estatal de su partido quedó como el malo de la película, y otros tantos le dejaron el camino libre en el PRI para irse a Morena, en donde con Gonzalo han topado en duro. Igualmente, de Herrera Caldera se desmarcó porque le quedó la sensación de que fue usado como moneda de cambio en la elección de hace dos años.

Villegas ha dado entender que aseguró su futuro económico y el de sus futuras generaciones al haberse desempeñado como secretario de Salud y presidente municipal de la ciudad de Durango, puesto que no tendrá empacho en donar la totalidad de su sueldo a las clases desprotegidas. Con esa medida populista volverá posicionarse en el humor del electorado para las elecciones venideras, porque además de la entrega de los recursos públicos, es de sobra conocida su habilidad para desenvolverse mediáticamente.

El excandidato a gobernador marcó distancia de sus compañeras y compañero de fracción, como buen artista no quiere compartir reflectores con nadie más, ahora a él le toca ser El Salvador el PRI, porque piensa que los casi 300 mil votantes que le dieron su confianza en 2016 se encuentran en la ventana de sus casas a la espera de su señal para salir y sumarse a su movimiento reivindicador de la política local.

Sin embargo, no es remota la idea de que ahora sí le pueda pegar su proyecto, porque además de los damnificados que existen en el tricolor, el gobernador lo ve con buenos ojos, ha sido su aliado político y además, no cuenta con un proyecto sucesorio a la vista; a esto hay que sumarle que el doctor Enríquez sufrirá un severo desgaste por dejar tirado el escaño senatorial y Morena padecerá las críticas por los yerros que cometa López Obrador en el ejercicio del poder de aquí al 2022, de manera que no perdamos de vista al Charro de San Juan.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

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