Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Falacias democráticas

En el curso de ética jurídica que imparte el doctor Salvador Rodríguez Lugo en el Posgrado de la Facultad de Derecho de la UJED, se hace mucho énfasis en las falacias, las cuales son argumentos que parecen válidos pero no lo son y en este proceso electoral, hemos visto muchas posiciones falaces, especialmente de quienes promueven el voto en blanco, la abstención de acudir a las urnas o de votar por los candidatos mas no por los partidos políticos.

Los problemas de la democracia se resuelven con más democracia, no convocando a atentar en contra de ella. El no ir a votar, solamente ayuda a que se enquiste aún más la partidocracia, que no es otra cosa más que elites de poder refugiadas en los membretes de los partidos políticos y que mueven al país de acuerdo a sus intereses cupulares.

Mientras menos participación haya, los partidos se dividen los pocos votos que hay y es antidemocrático que las minorías vengan definiendo el destino de las mayorías; todos nos quejamos de las reformas estructurales pero no participamos en los procesos electivos en donde se eligieron a los responsables de manufacturar y aprobar tales cambios en el marco jurídico de la Nación; así que menos se pueden articular mecanismos ciudadanos para echar abajo esos cambios legales cuyo beneficio se apreciará dentro de 30 años.

Vivimos el peligro inminente de que las cúpulas partidistas legislen temas descabellados como es el cambio de gobierno por un imperio; no es remota la idea de que proclamen a Peña Nieto como Enrique I, con tal de que les garantice la estabilidad de sus privilegios. Si no ha pasado nada ahora que se trastocó el pleno de la Suprema Corte con el arribismo de un advenedizo de los derechos humanos o la llegada a la dirección del deporte de un policía, menos pasará que tengamos el tercer imperio mexicano.

Y es que debemos ser realistas, es una mera utopía pensar que la visión imaginaria de José Saramago en su Ensayo sobre la Lucidez pueda ser una verdad, como es que la ciudadanía de agolpe en las urnas para depositar votos en blanco y la autoridad electoral se vea en la necesidad de convocar a elecciones extraordinarias porque no hubo ni un sufragio a favor de nadie; el grueso de la población vive pensando más en el aquí y en el ahora que en temas de la cosa pública.

El temor de los partidos no es que la gente no salga a votar el día de la jornada electoral sino al contrario, su miedo es que la ciudadanía acuda copiosamente a las casillas porque con eso se modifican los pronósticos de encuestas y de números de los votos seguros que les proporcionan las estructuras que controlan a través de acciones clientelares.

Por eso mientras los ciudadanos salgan convencidos a emitir su sufragio en un clima de libertad hay más incertidumbre para los partidos políticos, y a menos participación más certidumbre porque no solamente aseguran sus posiciones sino que nadie les exija la rendición de cuentas o el cumplimiento de los compromisos que hicieron durante la campaña electoral.

Ahora pasemos a analizar la falacia de votar por el candidato y no por el partido, esto como parte del rechazo social que padecen, pero si analizamos a fondo esta propuesta, el falaz argumento termina por conducir al votante a anular su voto porque verá que al no existir candidatos independientes (al menos en Durango) cuando se encuentre en la intimidad de la urna decidirá anular su voto porque a final de cuentas, el depositar su sufragio le representa oxigeno de supervivencia para el partido que postule al candidato de su preferencia o con quien tenga cierta afinidad o simpatía.

Para ilustrar más lo sostenido en el anterior párrafo, pongámonos en los zapatos de un ciudadano molesto con todos los partidos, pero que al momento de estar en la urna hace un análisis en fracción de segundos:

  1.   El candidato del PAN me cae bien, es buen muchacho, no está maleado pero abandera a un partido que no supo gobernar al país en 12 años.
  2. La candidata del PRI se me hace buena mujer, madre abnegada pero su partido representa corrupción en 71 años de régimen y ahora que volvió al poder ha cometido muchos errores.
  3. El candidato del PRD es buen líder pero ese partido ha demostrado estar en asociación con EPN.
  4. El candidato del PT es el mismo de siempre pero además su partido es una franquicia del poder de los Salinas.
  5. El Verde postula a la misma candidata del PRI pero ni soñar darle mi voto al Verde, porque han cometido una serie de violaciones a la legislación electoral en total descaro; además es partido satélite del PRI.
  6. El candidato del PANAL es un profesor que no está frente a grupo y votar por él significa fomentar el poder político del SNTE y también es satélite del PRI.
  7. El candidato de Movimiento Ciudadano es un profesionista exitoso pero este partido es una franquicia familiar así que tampoco convence.
  8. Morena es el nuevo negocio de López Obrador, en donde obtiene las ganancias económicas para subsistir y su plataforma para competir por la Presidencia de la República en 2018 y a seguir descalificando todo; así que no pienso seguir manteniendo mecenas .
  9. El Partido Humanista es el ala inconforme del PAN así que no representa gran cosa.
  10. El Partido Encuentro Social es la fachada de las expresiones religiosas protestantes en México así que tampoco inspira confianza.

Con esta decena de reflexiones, el ciudadano no le quedará otra que dejar en blanco su boleta, poner el nombre de algún intelectual o artista en el recuadro de candidatos no registrados y en otros extremos, borronear la boleta con leyendas de que ‘todos son iguales’, ‘rateros todos’ o un recordatorio altisonante a las mamás de los políticos; en síntesis, ese ciudadano terminará anulando su voto y contribuyendo así a que la democracia no se fortalezca sino a incentivar el poder de las minorías y es que mientras la participación ciudadana sea solamente en tiempos electorales y exigua como lo es hasta el día de hoy, el estado de cosas se mantendrá como hasta ahora: igual.

@MtroDelaRosa

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

2 Comentarios en “Falacias democráticas”

  1. cruz felipe ruiz

    Excelente lo de las falacisas, pero a su vez coincido que lo que se requiere es ejercicio del sufragio x algún partido

    Reply

Deja una respuesta

  • (will not be published)