Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

La Cuarta Transformación en la UJED

El pasado viernes, Rubén Solís Ríos, asumió el cargo de rector de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED).

Rubén siempre se ha identificado con las causas de izquierda y por ende, es simpatizante de Andrés Manuel López Obrador y como tal, se espera que también la cuarta transformación llegue a la UJED.

Y es que coincidentemente, Solís Rios, se encuentra en la posibilidad de iniciar la cuarta transformación en la Universidad, pero antes repasemos cada una de las transformaciones por las que ha atravesado la institución:

1. La primera transformación sucedió en 1957 cuando el Instituto Juárez se transformó en Universidad debido a la demanda estudiantil. Este cambio fue encabezado por Ángel Rodríguez Solórzano.

2. La segunda transformación fue en la década de los 70s. Sucedieron hechos insólitos como la autonomía política del Consejo Universitario para elegir rector. Durante el rectorado de José Hugo Martínez Ortiz, la UJED se expandió a la región lagunera y se inició el sindicalismo universitario, en donde el hoy rector fue uno de los protagonistas de la lucha sindical de ese entonces.

3. La tercera transformación se suscitó durante el periodo de rector de Rubén Calderón Luján, que si bien heredó una Universidad políticamente tranquila, la halló con un inmenso atraso académico, por lo que inició con la construcción del andamiaje para que los programas educativos fueran acreditados como de buena calidad.

Ahora, Rubén Solís, se encuentra ante la oportunidad de iniciar la cuarta transformación de la Universidad Juárez, la toma luego de ocho años de haber sido ultrajada por la extrema derecha, que además de dilapidar su patrimonio, los conservadores pretendieron borrar el idealismo juarista.

La cuarta transformación de la Universidad consiste en que el rector lidere a toda la comunidad universitaria para vencer los graves males que la aquejan, como son la simulación en el quehacer académico como son los profesores de tiempo completo que no cumplen a cabalidad con sus horas frente a grupo, con la gestoría, las tutorías y la investigación; la nula austeridad en los altos sueldos de directivos y funcionarios de la administración central así como la opacidad en el manejo financiero.

Igualmente, la cuarta transformación debe terminar la visión de los directores de unidades académicas en considerarlas como fundos o ínsulas en donde pueden hacer lo que más les plazca, como es entregar materias con base a intereses políticos o amatorios, simulando la práctica de concursos de oposición.

Rubén Solís tiene la oportunidad de modernizar a la UJED, no solamente en sus procesos administrativos sino también en su normatividad; hay que explorar que las elecciones de rector sean con el modelo de la UNAM mediante una junta de profesores notables e incentivar la creación de un Consejo Estudiantil, donde sean los mejores alumnos quienes representen a los jóvenes universitarios y no sean personajes que les interesa más el dinero y el poder, en lugar de velar por las necesidades del estudiantado.

Como podemos apreciar, el nuevo rector de la UJED llega con una elevada expectativa por la alta votación que lo llevó a dicho puesto, ahora solo esperemos que no se encapsule en su despacho, que trate solo con directores y cabezas de grupo, el deseo de todos es que la rectoría esté de puertas abiertas y sea dispuesto hacia con toda la raza universitaria.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

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