Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

La doble vida de Jesús

  

Hace unos días sostuve una interesante charla con Alfredo Andrade Gallegos y el tema central fue escuchar su tesis de que no existen micro empresarios sino empresarios con empresas chiquitas, como pudiera ser su caso.
Una vez agotado el punto, le comenté al yerno del abogado Carlos Borrego, que había asociado su situación política actual -aunque guardada la proporción- con una novela que acaba de darle lectura y se trata de “La doble vida de Jesús”, de la autoría de Enrique Serna.

La historia de esta novela política, gira en torno a la vida de Jesús Pastrana, quien se desempeñaba como Síndico del Ayuntamiento de Cuernavaca, Morelos. Se trataba de un político emanado de la sociedad civil y como tal, era un verdadero contrapeso para el presidente municipal y para los integrantes de la administración pública. En la vida real lo podemos equiparar con Pedro Ávila, que en la historia de los ayuntamientos de Durango no creo que haya habido otro síndico municipal que trajera raya al alcalde, como sucedió en el trienio de José Rosas Aispuro Torres y que para quitarlo de su camino, Guerrero Mier lo envió como candidato a diputado federal en el 2003.

Así pues, Pastrana, revisaba con lupa el actuar de la administración pública municipal, se rehusaba a aprobar licitaciones sospechosas y denunciaba corruptelas de directores de dependencias, lo que le valió estar altamente calificado en las encuestas de popularidad, pero su partido no lo tenía contemplado para encabezar la candidatura a presidente municipal sino que la cúpula partidista impulsaba a un funcionario que garantizaba la estabilidad de sus intereses en la realización de negocios al amparo del gobierno.

Pastrana logra hacerse de la candidatura a alcalde de Cuernavaca porque llegó a sus manos un sobre con oficios que incriminaban el enriquecimiento ilícito de su contrincante, que era director de Obras Públicas y al hacerlos públicos consigue sacar de la jugada a dicho personaje, convirtiéndose así en el abanderado a la presidencia municipal.

Lo interesante viene después, ya que la novela viene a revelarnos lo complicado de la política en estos tiempos, sobre todo por la injerencia del crimen organizado, ya que los cárteles que se disputan el control de Cuernavaca ponen en jaque a Jesús Pastrana, hasta que es orillado a hacerse de lado de uno de esos grupos delictivos y a final de cuentas, ese político inmaculado termina por convertirse en uno más de los hombres deleznables del sistema político mexicano.

Decía al inicio de la presente entrega, que la novela que traje a cuento me recordaba al “Freddy” Andrade con una proporción guardada, ya que al momento de que él aceptó la candidatura a síndico municipal, me comentó que iba a hacer las cosas diferentes, que iba a macar un precedente en la sindicatura pues compartía los ideales de Carlos Abascal.

Recuerdo que sin empacho le comenté que no iba a poder enfrentarse al sistema y más por la teoría de la degradación del poder que sostiene Moisés Naim en que el poder cada vez se vuelve más complicado ejercerlo con soltura; le reiteré que no iba a tener la misma capacidad de crítica como dirigente de la COPARMEX y al día de hoy, veo que no me equivoqué pues su trabajo ha sido discreto, sin protagonismos y se ha convertido en operador político del proyecto sucesorio de Esteban Villegas.

Pero mejor estimado lector, proceda a dar lectura a la novela que en esta ocasión le recomiendo, es de editorial Alfaguara. Para la próxima entrega, hablaré de un clásico de la novela política, se trata de “Casi el paraíso” de Luis Spota que a medio siglo de haberse publicado, sigue vigente en cuanto a la prevalencia de las apariencias se trata.
@MtroDelaRosa

lecturaspoliticas.com

 

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Sin Comentarios

¿Te gusto este artículo? deja un comentario...

Deja una respuesta

  • (will not be published)