Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

La reelección fracasará como las candidaturas independientes 


Coincido plenamente con el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral cuando afirmó que las candidaturas independientes fueron un chasco rotundo, y es que en la praxis política se desvirtuaron al convertirse en apéndices de los partidos políticos y de actores encumbrados en las élites partidistas.
El parangón de las candidaturas independientes propiciado por el actual gobernador de Nuevo León, provocó descontento porque este personaje fue un demagogo más de la política mexicana, por lo que difícilmente pueda ser tomado en cuenta para el 2018 pero además, vino a perjudicar la percepción sobre las candidaturas sin aval de partido político.

En Durango las candidaturas independientes no dieron el resultado esperado puesto que la mayoría de los ciudadanos que se postularon bajo esta vía, entraron a la arena electoral como promotores del voto para los candidatos a gobernador del PRI y el de la alianza entre el PAN y el PRD.

Y así como fracasaron las candidaturas independientes, especialmente en nuestra entidad, el mismo futuro le espera a la figura de la reelección por qué a partir del triunfo de la revolución mexicana y cuya bandera fue la no reelección, la ciudadanía se acostumbró a que el poder se renovara de manera periódica y no continuarán las mismas personas al mando de las instituciones.

La reelección nunca sido bien vista y ni siquiera, cuando ésta se pretende disfrazar ya sea de manera intermitente o por interpósita persona. Recordemos las elecciones municipales del año 2001, en donde Marcos Cruz Martínez pretendía volver a ser alcalde del municipio de Durango; su campaña giró en torno a las obras que realizó en el trienio 1995-1998 pero el clamor popular fue que no querían a los mismos y por eso ganó José Rosas Aispuro Torres.

La reelección por interpósita persona fue la causa de la derrota del PRI este pasado 5 de junio, ya que la percepción popular era que tanto Ismael Hernández Deras como Jorge Herrera Caldera iban a seguir mandando a través del figurín de Esteban Villegas y la respuesta de la gente fue volcarse en las casillas para evitar que eso sucediera.

Ahora, indiscutiblemente el doctor José Ramón Enríquez Herrera anda en campaña y no es para las elecciones concurrentes de 2018 sino para reelegirse en 2019. Su estilo de gobierno-campaña es bastante parecido al de Adán Soria Ramírez quien pretendía ser candidato a senador en 2012 y su estrategia era disfrazarse de bombero, electricista, bolero, barrendero y demás oficios que le hicieran verse populachero así como tener una intensa agenda mediática con miras a posicionarse en el electorado.

Lo mismo está haciendo el doctor Enríquez, sin duda querrá estrenar la figura de la reelección que podrá postularse ya sea por el Partido Acción Nacional o el PRD, pero independientemente de que pueda cumplir todas sus promesas de campaña no es viable otra vez su candidatura puesto que la ciudadanía no ve con buenos ojos que los políticos se enquisten en los espacios de poder.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

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