Escrito por Raúl González Rodríguez

Psicólogo Clínico. Articulista de El Sol de Durango.

La volubilidad de los escenarios políticos.

La política es una actividad sumamente interesante no sólo porque es la única manera a través de la cual se accede al poder invariablemente de para qué se quiera alcanzar el mismo. Aparte de la lectura entre líneas; del análisis de las formas y el fondo, hay algo que la vuelve sumamente apasionante, que es la volubilidad de los escenarios. Enigmáticos y cambiantes, son características que le ponen el sabor a esta actividad, en la que se apuesta y se decide; se pierde o se gana.  Se podrán vaticinar n cantidad de escenarios, pero como en cualquier deporte, también el último minuto cuenta, y en muchas ocasiones, es el definitorio.

 

El escenario político cambió en el país a raíz de la victoria de Andrés Manuel López Obrador. Ya en el ejercicio del poder muchos se podrán quejar y otros celebrarlo, lo cierto es que se está ejerciendo de manera diferente a como tradicionalmente se hacía, aunque eso no lo exenta de tener aciertos y desaciertos.

 

El partido político que fundó se enfrenta a la crisis más compleja: la elección de candidatos, pues en otro momento sólo era él quien aparecía en la boleta. La izquierda carente de cuadros era propicia para él, líder de masas, quien pasara lo que pasara, era el candidato incuestionable. Ahora, todo ha cambiado, los morenistas fundadores aceptaron, a regañadientes, el arribo de terceros sin distingo de colores e ideologías. Hay quienes ingenuamente creyeron que, ya llegando al poder, empezarían a deshacerse de todos los ex de otros partidos. Hoy, se enfrentan a la realidad.

 

En el caso de Durango, se registraron alrededor de 20 personas añorando la posibilidad de ser candidatos a la alcaldía capitalina. La gran mayoría, venían de otros partidos políticos, una minoría, eran candidatos externos y morenistas de cepa. Al final, los acuerdos de las cúpulas se impusieron y llegaron a la recta final Otniel García Navarro, Héctor Vela Valenzuela, Silvestre Flores de los Santos y el enigmático José Ramón Enríquez Herrera.  Sin embargo, el día de ayer de manera sorpresiva apareció en el sitio oficial de MORENA un comunicado en donde prácticamente bajaron de la contienda a Vela Valenzuela y a José Ramón Enríquez, el mismo día en que, de manera “casual”, Gonzalo Yáñez solicitaba licencia como Senador. De esas casualidades que da la vida.

 

El Movimiento de Regeneración Nacional ha tenido un desgaste innecesario en esta designación de candidatos, evidenciando falta de control político de su dirigencia nacional. Por su parte, Gonzalo Yáñez parece que no permitirá que nadie lo haga a un lado en la carrera por la gubernatura. Ha movido sus piezas de manera magistral ante dos adversarios con mucha experiencia en el terreno de la política como Otniel García Navarro y el actual alcalde de la capital, pero también dos adversarios sumamente peligrosos, que, si se unen, le causarán grandes dolores de cabeza, pues no debemos olvidar que lo peor que le puede pasar al Enríquez Herrera, es tomar sus maletas y el primer vuelo con destino a la cámara alta del Congreso de la Unión.

Aún faltan muchas sorpresas por venir, si los escenarios son cambiantes en política, en la izquierda lo son aún más. Imagínese ustedes, estimados lectores, si así está la lucha por la capital, cómo estará la lucha por la gubernatura.

 

 

 

EN EL TINTERO… Nacho Aguado construyó un fuerte capital político. Toca cabeza fría y estar bien asesorado. A veces se gana más, perdiendo. Trasciende que tanto él como Rafael Palacios impugnarán el proceso interno…

 

@raulgonzalezr 

Escrito por Raúl González Rodríguez

Psicólogo Clínico. Articulista de El Sol de Durango.

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