Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Lecturas de la elección concurrente

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Nancy Vásquez podría ingresar al Congreso del Estado gracias a la ola AMLO

Ayer inició el proceso electoral local con el que habrá de renovarse el Congreso del Estado. Tendrá la peculiaridad de empatarse con el proceso electoral federal, de manera que el día de la jornada electoral los ciudadanos recibirán cuatro boletas que habrán de depositar en igual número de urnas.

Durante la primera década de este siglo, en la agenda política de la localidad estaba el tema de homologar las elecciones locales con las federales para evitar que en Durango hubiera procesos casi cada año.

Este tema encabezó la agenda legislativa en el Congreso del Estado en la legislatura comprendida en el periodo 2004-2007, pero finalmente fue el PRI y su entonces jefe político quienes recularon en la posibilidad de que en Durango hubiera elecciones cada tres años, pues arguyeron un factor político consistente en salvaguardar la mayoría priísta de los votos en cascada que se dan en fenómenos como la “Foximanía”, el “efecto Calderón” y en 2010 y 2016 el “efecto Aispuro”.

Cabe anotar que no fue por voluntad de los diputados locales el que ya tengamos una elección concurrente sino es gracias a la reforma electoral federal de 2014, en la cual se obligó a las entidades federativas de empatar al menos una de sus elecciones con el proceso federal y aquí los legisladores decidieron que fuera la renovación del Congreso y por eso es que la actual legislatura sólo tendrá una duración de dos años.

Ante esta circunstancia, el Congreso de Durango no está exento de la ola electoral que se pueda suscitar en 2018 y en este caso, sea provocada por Andrés Manuel López Obrador, quien en estos momentos encarna la exigencia de un cambio político en México; al margen de las encuestas que lo ubican como puntero, he observado que se da un fenómeno parecido al que en su tiempo encabezó Rosas Aispuro, 8 de cada 10 personas a quienes se les preguntaba por sus preferencias electorales decían su nombre, no necesariamente porque fuera el mejor candidato sino porque representaba el cambio de grupo en el poder.

Si bien en la actualidad los partidos gobernantes (PAN-PRD) en la entidad tienen el control de la chequera y de las bodegas de despensas, no creo que sean suficientes para contrarrestar el crecimiento en el humor social de López Obrador y su partido Morena; sin omitir que en el plano local los partidos en el poder ya presenta el desgaste natural por la exigencia ciudadana de cumplimiento de promesas de campaña.

En este sentido, no es remota la posibilidad de que Morena pueda tener mayoría en el Congreso del Estado y a final de cuentas, beneficie al PRI pues veremos como candidatos a personajes afines a Herrera Caldera y otros que fueron sus aliados políticos durante su sexenio.

De manera que el Revolucionario Institucional podría mantener la mayoría con sus bancadas satélites como la del Panal y el Verde, a la que se sumaría la de Morena, gracias a los acuerdos que ha hecho López Obrador con El Yunque.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

2 Comentarios en “Lecturas de la elección concurrente”

  1. Juventino Rodarte Solís

    O sea, se aplicó la fórmula del gatopardismo: todo cambio para seguir igual.

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