Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Los dilemas de la reelección legislativa 

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En los regímenes democráticos, el Poder Legislativo constituye uno de los pilares en los que se sustenta el Estado de Derecho y en los países que experimentan procesos de transición y consolidación democrática, como México, es además el garante fundamental no solo de la vigencia de las leyes e instituciones sino también de la estabilidad política y gobernabilidad democrática.

Es por ello que una exigencia permanente por parte de la ciudadanía es elevar la calidad de los integrantes tanto del Congreso de la Unión como de las cámaras estaduales, pues muchos no conciben que las personas que elaboran las normas que rigen la conducta humana así como el funcionamiento de las instituciones apenas sepan leer y escribir.

Han sido diversos los intentos en buscar profesionalizar al Poder Legislativo, no han prosperado las ideas de que sus integrantes cuenten necesariamente con estudios de licenciatura o conocimientos jurídicos pero han topado con la barrera del derecho humano a ser votado así como el de participación política sin omitir que la esencia de este poder es que sea representado por todo el pueblo sin distinciones de cultura, edades, género, etc.

Como medidas alternas se han implementado acciones como establecer en los Congresos dependencias encargadas de realizar estudios e investigaciones legislativas así como en contratar asesores doctos en técnicas y derecho parlamentario, con lo cual se ha engrosado el gasto de manera terrible.

Recientemente se incorporó en el sistema político mexicano la figura de la reelección de legisladores con la finalidad de profesionalizar a los integrantes de los parlamentos mexicanos, pues en tres años no se adquieren las suficientes destrezas y conocimientos para hacer una carrera legislativa brillante como en su momento lo hicieron Guerrero Mier, Porfirio Muñoz Ledo, Manlio Fabio Beltrones, José Aispuro, Ricardo Pacheco y Luis Enrique Benítez, que además de tener el bagaje de conocimientos, saben moverse en los andamiajes parlamentarios para que prosperen sus iniciativas presentadas.

En este sentido, en 2010 en el Senado de la República se presentó la iniciativa que permitiera la reelección legislativa. En su exposición de motivos se centra la profesionalización de los legisladores al generar carreras parlamentarias y en consecuencia, una mayor fortaleza del Congreso, con lo cual se obtendría mayor solidez en el debate público y hacer un mejor contrapeso para el Poder Ejecutivo.

Así pues, el 10 de febrero de 2014 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma político electoral que trajo de vuelta a la reelección, al menos en sus aspectos legislativo y municipal y hasta hace unas semanas, quedó regulada en el marco jurídico de Durango.

Ahora bien, bajo este contexto, ¿quiénes pensarán reelegirse en el Congreso del Estado? Pues prácticamente todos si es que no alcanzan una postulación a una candidatura para el Congreso Federal; Pacheco y Benítez tendrían que esperar la resolución definitiva en contra de los estatutos del PRI que niegan esta gracia a los legisladores que fueron electos bajo el principio de representación proporcional.

Personajes de los partidos gobernantes como Gina Campuzano, Dorador, Mar Grecia, Paty Jiménez, Ochoa, Salum y demás que podrían incursionar en sus partidos políticos para que los vuelvan a considerar para ser candidatos, entrarán en una fase de enfrentamiento interno con militantes que tiene aspiraciones como Gabriela Vázquez Chacón, Luis Galindo, Claudia Hernández, Verónica Terrones, Laura Estrada, entre otros que aspiran a llegar al Congreso.

Como podemos apreciar, bajo este contexto, la reelección no va a ser la panacea para elevar la calidad del Congreso, será bastante discutida y provocará canibalismo al interior de los partidos políticos; pero también nadie se ha preguntado ¿qué pasará si un candidato independiente gana una diputación y pretende reelegirse? Dirán que es derecho exclusivo de los partidos pero ¿no se vulnerará el derecho humano a ser votado?

En síntesis, la reelección va a generar serias peleas por el poder así como cacicazgos en las cámaras en donde se podrían eternizar por cuatro periodos los doctos parlamentarios, dejando en espera a muchos aspirantes que ansían gozar de las dietas legislativas.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

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