Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Los finalistas para el PRI

El PRI de Durango atraviesa por una terrible crisis existencial, pues además de haber recibido un fuerte descalabro el pasado cinco de junio cuyo costo significó perder el poder en la entidad, ya no cuentan con un jefe máximo que lo obedezcan a pie juntillas por el solo hecho de ser gobernador. Muchos pensaban que Aispuro tomaría el liderazgo moral de su antiguo partido pero ni un bloque de priistas ni su partido, Acción Nacional, lo habrían de permitir por eso es que se acrecentó la pérdida de identidad revolucionaria.
Luego de la derrota electoral, pulularon los aspirantes a la presidencia estatal del PRI, la cual fue abandonada por Ricardo Pacheco en un santiamén pero, con el paso del tiempo, se ha cerrado el círculo a tres aspirantes con más fortalezas que debilidades y que a la sazón, son los siguientes:
JORGE MOJICA VARGAS

Político habilidoso para maniobrar entre los grupos de la sociedad civil y de su partido, tiene el plus de ser gente cercana al grupo lagunero de Carlos Herrera y que hoy lidera Leticia Herrera Ale, quien busca que a su región se le dé el peso político requerido dado que su operación ha sido elemental para el triunfo del PRI en todas las elecciones.

El lema de Mojica es “un PRI para los priistas”, haciendo referencia que en los últimos doce años un grupo de panistas asaltaron las estructuras del tricolor, desplazando a generaciones de priistas de cepa. Propone que el próximo dirigente estatal sea de tiempo completo y que no use el PRI como plataforma para alcanzar una candidatura en 2018.
ÓSCAR GARCÍA BARRÓN

Es un político entrón, de carácter explosivo, con fuerte presencia en el campesinado del estado, su fortaleza es su amistad con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Tiene el visto bueno de Guerrero Mier y José Ramírez Gamero, pero le afecta que su interés principal no sea reconstruir al PRI de las cenizas sino en ir preparando el terreno para sus aspiraciones de convertirse en senador de la República y a la postre en potencial candidato a la gubernatura en 2022.

LUIS ENRIQUE BENÍTEZ
Es el único que ha asumido el rol de oposición en Durango, critica de manera sustentada a los gobiernos estatal y de la capital. Muchos lo aplauden pero también muchos lo abuchean por su carácter polémico y controversial. La plusvalía que tiene en estos momentos es su cercanía con Ismael Hernández Deras, quien en estos momentos se encuentra en el círculo cercano del Presidente de la República como operador en el Estado de México.

Hacen escoleta como posibles terceros en discordia Arturo Yáñez, esperando que su sector obrero presione en las calles para que él asuma la dirigencia estatal del PRI y Rosauro Meza, el eterno operador electoral que se ve afectado por haber sido destapado por Guerrero Mier, personaje que es tildado de traidor por Pedro Ávila Nevárez.
¿Quién va a ser? El que pueda convencer al Presidente de la República y le garantice contener la catástrofe electoral que se les vaticina para 2018; aunque Durango no representa prácticamente nada en el contexto comicial.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

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