Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Los rectores y las sucesiones gubernamentales

  La Universidad Juárez del Estado de Durango es un ente político por naturaleza, su quehacer se enfoca más a la política que a la academia y siempre ha sido así pues sus rectores han llegado por la coyuntura marcada por los grupos de poder en las diferentes épocas de nuestra entidad.
Las personas que han fungido como rectores, también entran a jugar cada que se presenta una sucesión gubernamental, ya sea con miras de mantenerse en la rectoría o bien de saltar a una posición privilegiada en la administración pública estatal para de ahí iniciar una carrera política.

Empecemos con Carlos Galindo Martínez, quien en los inicios de la década de los 70 conoció al Dr. Héctor Mayagoitia Domínguez cuando éste fungía como subsecretario de Educación Superior y comenzó a trabar cierta relación que le redituó para dejar la rectoría en 1974 e incorporarse a su gobierno como Procurador de Justicia y después como Secretario General de Gobierno. 

José Hugo Martínez Ortiz relevó al licenciado Galindo en la rectoría y para 1986 contaba con más de 20 años en los primeros planos de la UJED, para ese entonces llegó al gobierno José Ramírez Gamero con quien El “Ché” había convivido desde sus años mozos en el despacho de don Baltasar Pacheco y aprovechó esa amistad para que lo nombrara Secretario de Educación.

En la década de los 90, José Ramón Hernández Meraz asumió la rectoría, en la sucesión de 1998 estudió la posibilidad de buscar ser presidente municipal de Durango pero finalmente se sumó al proyecto de Ismael Hernández Deras a quien lo apoyó totalmente desde la rectoría para cocinar su proyecto para gobernador de Durango. Como muestra de ello fue cuando Ismael consiguió unas camionetas destartaladas en el SAT, el rector ordenó trasladarlas desde la frontera norte hasta Durango y repararlas para que Ismael las entregara en una ceremonia a la UJED. Hernández Meraz tenía la promesa de ser Secretario General de Gobierno pero el cáncer truncó su vida en 2003.

Rubén Calderón Luján asumió la rectoría en 2003 y jamás ocultó su amistad con José Rosas Aispuro Torres, en la sucesión de 2010 lo apoyó decididamente con estructura y recurso; alineó a los directores de las unidades académicas a su proyecto y luego de la elección, no reconoció como gobernador electo a Jorge Herrera Caldera hasta que hubiera un fallo definitivo por el Tribunal Electoral. El desenlace ya lo conocemos de sobra, Calderón pagó la factura.

Ahora, en la víspera de la sucesión 2016, Oscar Erasmo Návar es el rector de la UJED y como tal, no desaprovechó su cargo y su cercanía con el gobernador para organizar una reunión con todos los directores, líderes sindicales y estudiantiles de la casa de estudios a favor de Esteban Villegas Villarreal.

Erasmo aspira a terminar su periodo como rector en el caso de que Esteban sea gobernador ya que siempre ha vivido con el fantasma de la destitución o bien, ser incorporado a alguna posición privilegiada como fue el caso de su antecesor Luis Tomás Castro Hidalgo.

Como podemos apreciar, la universidad es parte del inventario político de Durango y sus actores principales jugarán un papel importante en la renovación del poder gubernamental en Durango, lo cual Analizaremos en la entrega próxima.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

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