Escrito por Raúl González Rodríguez

Psicólogo Clínico. Articulista de El Sol de Durango.

MORENA, el cuento de nunca acabar.

Lo que vive el partido MORENA en nuestra entidad ha transitado de lo sublime a lo ridículo. De ser el partido en el poder ejecutivo federal y tener la mayoría en el Congreso de la Unión y en el poder legislativo de diversas entidades, en Durango, actualmente son la mofa no sólo de los otros partidos políticos, sino también de líderes de opinión, cámaras empresariales, agrupaciones de la sociedad civil, en fin, de la mayor parte de la sociedad. Todo, derivado del escaso control que tiene la dirigencia nacional, pues esto prácticamente se ha replicado en todas las entidades que tendrán elecciones en este año.

 Emulando viejas prácticas del partido que tanto han criticado, están imponiendo desde el centro del país a candidatos que, en su mayoría, eran los menos posicionados en las encuestas hechas con estricto rigor metodológico, pues las que se llevan a cabo al interior de MORENA, carecen de todo fundamento, incluso, son desconocidas por sus mismos militantes. 

 En Durango llegarán al inicio de las campañas divididos. Hay morenistas que están definiendo si apoyaran al candidato del PAN o al de Movimiento Ciudadano, pues para nada están de acuerdo en los dimes y diretes en que se ha centrado tanto la gente del delegado Armando Navarro como la de Rosendo Salgado. En las planillas tanto de la candidatura común, como las de MORENA, no hay diversidad de grupos, tanto Gonzalo como Otniel piensan que pueden ganar solos, sin necesidad de aliados. Sea quien sea el que abandere al Movimiento de Regeneración Nacional, llegará sumamente debilitado y con confrontaciones que serán casi imposibles de subsanar, y por supuesto, con el tiempo en contra.

 Este escenario ha sido bien aprovechado por el alcalde José Ramón Enríquez Herrera, que integró una planilla con algunos liderazgos que se identificaban con otros partidos y ha sumando a otros cuantos a su gabinete. Si bien no todos tienen una gran representatividad o fuerza electoral, al menos da el mensaje de inclusión, y en política, percepción es realidad. A pesar de esto, su imagen se encuentra sumamente desgastada, ha perdido credibilidad en la sociedad y en sus mismos seguidores y equipo, quienes se dice que actúan más con temor que con lealtad.

 Es imperante que Yeidckol Polevnsky ponga orden y cese de disfrutar este escenario perverso y de caricatura en el que se ha convertido MORENA a nivel nacional, y a la par, que haya consecuencias, pues de no frenarlo acabarán como lo hicieron con el PRD. Parece que lo único que detendrá esta carnicería, será el relevo de la polémica líder nacional y el golpe en la mesa del presidente Andrés Manuel López Obrador, pues los conflictos al interior de MORENA son una réplica exacta de la confrontación entre las dirigencias del Partido y los superdelegados en los estados.

 EN EL TINTERO… Varios actores políticos coinciden que, quien está detrás del conflicto al interior del PRI en el que se pide la salida del dirigente Luís Enrique Benítez Ojeda, es la diputada Ali Gamboa, que quiere hacerse con la dirigencia toda vez que ya no tiene ningún espacio en el cual refugiarse al terminar su periodo como legisladora local, aunque insisten en que de no darse esto, emigraría, junto con su estructura, a otro partido político. Cada día salen más tiradores para el relevo de la sección 88 del sindicato de trabajadores de la secretaría de salud, entre los que se incluye la misma Miriam Vargas, actual dirigente, de quien su participación en política fue debut y despedida… @raulgonzalezr

 

Escrito por Raúl González Rodríguez

Psicólogo Clínico. Articulista de El Sol de Durango.

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