Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

No te vayas José Ramón

José Ramón Enríquez Herrera recobraría su popularidad si sale ante los medios de comunicación a anunciar su declinación a la candidatura a Senador de la República.

El doctor aprovecharía la coyuntura de las renuncias a las postulaciones como fueron las de Leticia Herrera y Esteban Villegas, para decir al pueblo de Durango que su compromiso es atender los graves problemas que aquejan a la comunidad que son la inseguridad, el desabasto de agua potable, la pésima calidad del pavimento y demás promesas que quedarían incumplidas en el caso de dejar el cargo de manera definitiva.

Imagine estimado lector, que este jueves, el alcalde aparece después de la sesión de Cabildo en su tradicional rueda de prensa, enfundado en su traje azul diseñado por Hermenegildo Zegna, su corbata carmesí de Pineda Covalín y con su gesto característico de alzar la mirada y manifestar: “quiero decirle al pueblo que me quedo a cumplir, la ciudadanía está harta de los políticos que andan de puesto en puesto, que no concluyen sus mandatos por construir sus trayectorias políticas; ya basta de esos mequetrefes que solo piensan en ellos y no en los problemas de la gente. Me quedo para verlos felices”.

Además, en el supuesto de que el presidente municipal de Durango decidiera incursionar en la contienda por el Senado, no le iría del todo bien por los siguientes elementos:

En primer lugar, lleva de compañera de fórmula a una completa desconocida en la entidad. Patricia Flores Elizondo es conocida en el plano nacional, pero en Durango poca gente la ubica, de manera que no le aportaría gran capital a su campaña.

Como efecto negativo adicional, Enríquez tendrá como principales promotores del voto en su contra a los empresarios agrupados en el Consejo Coordinador Empresarial, quienes quedaron con mala impresión ante las acciones que tomó el Gobierno Municipal en contra de los negocios de Jaime Mijares.

Su distanciamiento con el gobernador del estado, genera lecturas de que éste pudiera en un momento dado canalizar apoyos a otros candidatos a la Cámara Alta. Comento esto porque los hermanos López Pescador son activos importantes del proyecto aispurista; mientras que Otniel García desde antes de abandonar el PRI estuvo muy cercano al mandatario estatal como gestor en la Cámara de Diputados.

Como podemos apreciar, a José Ramón no le espera una campaña tersa, sino todo lo contrario, corre el riesgo de quedar en el intento, por lo que le es más redituable quedarse en la alcaldía capitalina, concluir su mandato, buscar la reelección el año entrante y mantenerse vigente para el 2022 con el respaldo ciudadano por no ser un vulgar chapulín.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Sin Comentarios

¿Te gusto este artículo? deja un comentario...

Deja una respuesta

  • (will not be published)