Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Norberto Rivera pone fin a la era de López Aviña

Carlos Aguiar Retes es el nuevo arzobispo primado de México, sustituye al tristemente célebre Norberto Rivera Carrera, quien a partir de hoy comenzará a sentir la soledad de quien deja el poder.

Aguiar Retes es un hombre que sabe de los juegos del poder de la Iglesia; teje fino, opera sin anestesia y no deja heridas profundas sino de pronta cicatrización. Por eso llegó ahí, en la coyuntura de la renovación del poder presidencial en México.

Don Carlos, hasta hace unos días arzobispo de Tlanepantla, trabajó hombro con hombro con el entonces nuncio apostólico en México, Christopher Pierre y una de sus misiones principales fue hacer un bloque de obispos contrarios a Norberto Rivera, quien acumuló mucho poder y dinero por su posición privilegiada.

La primera acción que emprendieron los prelados, fue cerrar filas al interior de la Conferencia del Episcopado Mexicano, la cual fue presidida por Monseñor Aguiar Retes y desde ese espacio fue tejiendo una red de jerarcas mediante la realización de compromisos así como la proliferación de ordenaciones episcopales para tener mayor control, y generar así fuertes contrapesos al Cardenal Rivera, quien se hacía fuerte por sus relaciones con el poder seglar y los grandes empresarios de México.

Incluso, el nuncio decidió colocar a Aguiar Retes cerca de Rivera Carrera, en la ciudad de Tlanepantla para ser una especie de cuña y con la llegada de Francisco al trono de San Pedro, se convirtió en Cardenal, por lo que apretó aún más su presencia.

He ahí la astucia zorruna del sucesor de Norberto, mientras éste se dedicaba a recomendar constructores, familiares, amigos o a jugar frontón o dominó con Slim, el arzobispo de Tlanepantla se dedicó a hacer relaciones con otras conferencias episcopales del plano internacional, llegando a trabar amistad con Jorge Bergoglio, entonces arzobispo de Buenos Aires, Argentina.

En los círculos de la política eclesiástica, los analistas consideraban que el sucesor de Rivera iba a ser el actual arzobispo de Morelia, pues tiene una formación parecida a la del Papa Francisco; es más cercano a las clases populares, pero decidió impulsar a un cardenal parecido a Fouché, quizá por los momentos políticos que vivirá el país el año que viene.

Todo esto era de esperarse, la carrera político-eclesiástica de Norberto Rivera se tambaleó con la muerte de su mecenas don Antonio López Aviña, quien también dominaba las artes de la política eclesiástica y que invirtió todo su patrimonio en hacer arzobispo primado de México a su pupilo; empero, su trayectoria se truncó cuando fue vinculado con el Padre Maciel y Nicolas Aguilar Rivera, sacerdote acusado de abuso sexual a menores.

Somos testigos pues, de cómo concluye la labor episcopal del último integrante activo de la escuela de siete obispos formada por Monseñor López Aviña, de los cuales se encuentran en retiro don Rafael Barraza, don Héctor González y ahora Norberto Rivera Carrera; es pues el fin de una era (muy conservadora, por cierto) en la Iglesia Católica en México.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

2 Comentarios en “Norberto Rivera pone fin a la era de López Aviña”

  1. Juventino Rodarte Solís.

    Cuidado. No vaya a promover su ex comunión el oriundo de La Purísima asesorado por Polito.

    Reply
  2. Juventino Rodarte Solís.

    Su artículo indica que está enterado o por lo menos lo estuvo de las redes de poder de la iglesia mayoritaria en el país.

    Reply

Deja una respuesta

  • (will not be published)