Escrito por Alberto de la Rosa

Profesor universitario y estudioso del derecho electoral.

Se cocina la alianza electoral PAN-PRI

El Partido Acción Nacional (PAN), se encuentra listo para incursionar en otro laboratorio político para frenar a AMLO en las elecciones intermedias de 2021, ganarle espacios en las elecciones locales de 2022 y finalmente, sacarlo de la Presidencia de la República en 2024.

Este laboratorio de coalición electoral ya no será con el PRD y Movimiento Ciudadano, sino más ni menos que con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), ya que son los únicos partidos que si unen sus capitales políticos pudieran contener el crecimiento de López Obrador, a quien lo ven con intenciones de perpetuarse en el poder.

En las oficinas de Insurgentes Norte, se ha filtrado información que continuamente se han reunido Alito Moreno con el panista Héctor Larios en restaurantes cercanos, como el Sep de París, para ir estudiando la posibilidad de hacer ya una alianza formal, no fáctica como se han trabajado estos dos partidos desde el salinato hasta el día de hoy.

En lo que respecta a Durango, el PRIAN ha venido trabajando electoralmente desde el 2003, cuando Ismael Hernández Deras tenía como plan B competir por la gubernatura por el blanquiazul y en 2007, los panistas votaron a favor del PRI cuando postularon a Jorge Herrera Caldera para la alcaldía de Durango.

Tanto en 2010 como en 2016, muchos priistas operaron a favor del PAN y en 2019, volvieron a trabajar de manera conjunta en el reparto de presidencias municipales con el objetivo en común de hacer perder a José Ramón Enríquez Herrera y sepultarlo políticamente.

Ahora, ya de manera formal, en una alianza entre el PRI y el PAN, se habla que el reparto de los cuatro distritos electorales federales para la elección de 2021, serán dos mujeres para el PRI y dos hombres para el PAN; por lo que ya se empiezan a manejar los nombres en el siguiente orden: Jaime Rivas Loaiza (PAN); Leticia Herrera Ale (PRI); Gabriela Hernández López (PRI) y Adrián Alanís Quiñonez (PAN).

Esta alianza podría armar trabucos interesantes de cara la elección concurrente de 2021, en donde también se podría desplazar seriamente a Morena y el PT, quitándoles la mayoría en el Congreso del Estado.

Como podemos apreciar, la formalización de una coalición electoral entre el blanquiazul y el tricolor, es más serio de lo que muchos podrían pensar y más, porque está en juego la estabilidad política de ambos partidos y sobretodo, que no puedan frenar a López Obrador y quien instaure una dictadura ante la insatisfacción que tiene la ciudadanía de la democracia, según lo vienen revelando los estudios realizados por Latinobarómetro.

Escrito por Alberto de la Rosa

Profesor universitario y estudioso del derecho electoral.

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