Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Se reforma la Constitución y los problemas siguen ahí

Siempre recuerdo con afecto las clases de posgrado, en especial las impartidas por el doctor César Miguel González Piña Nevárez, quien en una de sus cátedras comentó que los problemas no se solucionan reformando la Constitución.

Vasta razón le asistía al director de la Casa de la Cultura Jurídica, pues en la víspera del 101 aniversario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, vemos que las últimas reformas estructurales y sistémicas no han terminado por resolver los grandes males que aquejan a nuestro país.

Por ejemplo, la reforma energética no ha brindado combustibles más baratos; la reforma educativa no se implementó correctamente; se van a cumplir cuatro años de la reforma electoral y solamente se incrementaron los gastos en mantener las estructuras burocráticas del INE y de los entes jurisdiccionales, pero seguimos teniendo elecciones dudosas, llenas de mañas y trampas, en donde la participación ciudadana por exigua que sea, solo sirve para legitimar los acuerdos cupulares.

En los últimos tiempos se creó con mucha expectativa el Sistema Nacional Anticorrupción, ¿cuáles son los resultados? Ninguno. Sigue incompleto, no hay voluntad política de echarlo a andar y todavía, José Antonio Meade presentó una iniciativa para el combate de este cáncer social y no pasará ser más allá de un acto para la foto y el comunicado de su campaña disfrazada de precampaña.

Si a nivel nacional este sistema que tiene su base en la Constitución, está deficiente, en el plano local es aún mayor su debilidad, veamos por qué:

1. No hay Fiscal ni la preparación administrativa para la dependencia especializada en el combate a la corrupción. Como la agenda política la acapara el proceso electoral, no se le dio seguimiento con la sociedad civil para que el gobernador formule una nueva propuesta.

2. El proceso de selección de Consejeros Ciudadanos fue opaco y accidentado. A pesar de formar parte de la Comisión de Selección, nunca se aprobó mi propuesta de transmitir en vivo todas las sesiones, de darle un periodo de gracia a los aspirantes que tuvieron inconsistencias en sus expedientes por faltante de requisitos así como en notificar a los aspirantes que no transitaron a las etapas para que supieran por qué fueron rechazados. Se cayó en las mismas prácticas de los demás organismos como el INE que jamás notifica la razón de las negativas de aceptación para integrar sus consejos o el OPLE.

3. El Sistema Local Anticorrupción, como el nacional, terminó por convertirse en un elefante blanco. No se sabe qué hace el Consejo de Participación Ciudadana y mucho menos el Consejo Coordinador del Sistema, será porque falta la figura central que es el Fiscal Anticorrupción.

Como podemos apreciar, la corrupción no se ha terminado, los males ahí siguen, con esto compruebo la frase del Dr. González Piña Nevárez: “los problemas no se resuelven reformando la Constitución”.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

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