Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Se tambalea la coalición opositora

  La coalición opositora no va a llegar a buen puerto, además del corto plazo fijado por la autoridad electoral para su registro, no se ven visos de que los cuadros principales de los partidos logren ponerse de acuerdo, por lo que todo indica que Movimiento Ciudadano abandonará las mesas de negociación para la conformación del convenio respectivo.Desde que los representantes de los partidos se reunieron para explorar la posibilidad de coaligarse, inmediatamente el dirigente estatal de Movimiento Ciudadano levantó la mano para pedir la candidatura a la presidencia municipal de Durango, ocasionando diferencias entre la cúpula del PAN y Gonzalo Yáñez.

En este sentido, Juan Quiñónez aboga por su grupo como son Claudia Hernández, Rodolfo Dorador y Alfredo Herrera Deras y la contraparte panista, impulsa nuevamente la candidatura de Jorge Salum y Antonio Ochoa. A todos ellos se les añade Gonzalo Yáñez, quien reapareció con la quimera del Partido del Trabajo y que pese a tanto desgaste electoral consecutivo, aún conserva un capital político importante. Lo preocupante para ellos es que al parecer ninguno de ellos cede sus pretensiones. 

José Ramón Enríquez, sostiene que él debe ser el abanderado de la coalición para encabezar el ayuntamiento de Durango y lo argumenta con base a una encuesta que mandó elaborar una empresa periodística a través de Parametría, en cuyos resultados aparece como el mejor posicionado, por encima de todos los perfiles anteriormente citados.

No obstante, las tensiones en la mesa de la negociación se incrementaron con la aparición de Gonzalo, pues esto provocó que el doctor Enríquez ya empiece a hacer los preparativos para su postulación como candidato a la presidencia municipal de Durango y ya ha comenzado a buscar perfiles ciudadanos para la conformación de su posible planilla.

Como vemos, se antoja difícil que en quince días las cúpulas opositoras logren ponerse de acuerdo para consolidar la coalición según los tiempos fijados por la autoridad electoral. Los partidos de oposición se hicieron bolas ellos solos, en cambio el Partido Revolucionario institucional refleja a todas luces, que les ganó el mandado pues participará bajo la figura de candidatura común, la cual permite transferir porcentajes de votación entre los partidos participantes para mantener el registro y asegurar presencia en el congreso del Estado a través de la representación proporcional. Si observamos el calendario electoral, las candidaturas comunes podrán registrarse hasta el 9 de febrero, lo cual permite ventajas mucho más amplias que la coalición y bajo este instrumento el PRI favorecerá a los partidos Nueva Alianza, Duranguense, Verde Ecologista y Encuentro Social.

El proceso electoral comienza formalmente dentro de ocho días y el éxito dependerá de la organización, planeación y estrategia cosa que no se ven al interior de la coalición opositora y José Rosas Aispuro Torres debe imponerse por encima de las cúpulas partidistas para no generar la percepción que es rehén de éstas, pues sabe que puede repetir la funesta historia de 2010.
@MtroDelaRosa

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Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

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