Escrito por Alberto de la Rosa

Profesor universitario y estudioso del derecho electoral.

Toño Ochoa al rescate de Salum

José Antonio Ochoa Rodríguez y Jorge Alejandro Salum del Palacio, son uno mismo. Entre ellos existe una simbiosis política que es muy complicado que los logren separar, pese a que pudieran existir encuentros y diferendos.

Este par de políticos panistas, han participado juntos desde las elecciones de 2007; su unión se hizo patente el año pasado al haber coordinado su campaña a presidente municipal que lo llevó al triunfo y muchos pensábamos que iba a seguir cerca de Jorge en la Secretaría del Ayuntamiento, Finanzas o Desarrollo Social para ayudarle en la operación política, pero Toño decidió regresar al Congreso del Estado, para desde ahí construir su proyecto político para 2022.

Traigo esto a colación, porque de nueva cuenta tuvo que entrar Toño Ochoa a rescatar a Salum del boquete crispado al que lo llevó Rodrigo Mijares con motivo de la frustrada ciclovía de Laureano Roncal.

La manera en que entró Toño Ochoa a la arena mediática para distraer la atención de la opinión púbica, fue con retomar su propuesta de crear dispositivos legales que permitan la castración química de violadores y pederastas.

El legislador panista, reapareció este lunes a marcar la agenda mediática mediante una estrategia de reposicionamiento de su propuesta de castración, consistente en dar una declaración ante los medios de comunicación y con seguimiento a través de líderes de opinión publicada tanto en medios impresos como en redes sociales.

Esto trajo como consecuencia que durante toda esta semana política, se comentara más acerca de la propuesta legislativa, que de los intentos de enmendar los errores de la construcción de la ciclovía de la calle Laureano Roncal.

La propuesta de Ochoa para castrar químicamente a responsables del delito de violación es un excelente elemento mediático y generador de opinión, pues hubo comentarios de todo tipo como la imposibilidad de ponerla en marcha por la protección de los derechos humanos al prohibirse penas infamantes o que impliquen una mutilación así como en las inconsistencias en la administración de justicia en donde muchos inocentes han sido víctimas de falsas acusaciones.

Durante toda la controversia de la ciclovía, Toño Ochoa hizo mutis; quizá estaba obligado a intervenir en su calidad de diputado local por el quinto distrito y servir de mediador entre sus representados y la autoridad municipal, pero astutamente se guardó para salir después de la tormenta con un elemento distractor, lo que habla de una elevada astucia para generar condiciones a Salum para que se reponga de los errores adonde lo condujeron sus principales colaboradores, lo que pudiera entenderse como la entrada oportuna para sacudir la crisis y distraer los reflectores hacia otra parte. De esta manera, el alcalde capitalino le debe una más a su compañero de mil batallas, José Antonio Ochoa Rodríguez.

Escrito por Alberto de la Rosa

Profesor universitario y estudioso del derecho electoral.

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