Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Un plebiscito para el Corredor Fanny Anitúa

img_6096.jpg

Recuerdo bien que fue durante el desayuno de aniversario del Periódico Victoria, cuando el alcalde capitalino se acercó a saludarme y me comentó que era el presidente municipal con más valentía que ha tenido Durango, pues estaba generando equilibrios con el poder estatal.

En ese entonces le di la razón, pues además de traer su propia agenda, estaba mandando mensajes de apertura como fue tirar la barda de la Unidad Administrativa, amén de pernoctar en domicilios particulares en un afán de escuchar el clamor ciudadano.

Ahora no sé qué le pasó al jefe de la comuna, pues en el rubro del desarrollo urbano y la obra pública se le están saliendo las cosas de control; primero con la autorización masiva que se está presentando para cambios de uso de suelo y se construyan torres departamentales en diferentes puntos de la ciudad afectando a los vecinos, como es el caso de la Colonia Real del Prado y recientemente con el proyecto del Paseo Universitario, en donde se cocina un proyecto para que la Avenida Fanny Anitúa se convierta en una calle peatonal.

Esta idea ha crispado el humor social pues se trata de una zona conflictiva en tiempos de clases porque ahí se encuentran las unidades académicas más pobladas de la UJED así como la afectación que se daría a comercios y residencias de esa área de la ciudad por tratarse de una avenida bastante transitada.

Si José Ramón Enríquez Herrera quisiera hacer las cosas distintas, predicar con el ejemplo que su gobierno es ciudadano y horizontal, en lugar de meterle acelerador a ese proyecto que de acuerdo a la percepción no es prioritario habiendo tantos problemas de obra en la capital del estado, debería de convocar a un plebiscito para que la ciudadanía mediante su sufragio, decida si se realiza o no dicha obra.

En efecto, el estado de Durango cuenta con una Ley de Participación Ciudadana, que además de no haberse aplicado nunca, consagra los mecanismos de la participación ciudadana en donde se encuentra el plebiscito, el cual de acuerdo al artículo 21, menciona que esta figura tendrá por objeto someter a consideración de los ciudadanos duranguenses, la aprobación o rechazo de los actos o decisiones del gobernador o de los ayuntamientos que se consideren trascendentes para el orden público.

El artículo 25 establece el procedimiento para convocar a un plebiscito, el cual puede ser convocado por el propio Ayuntamiento de Durango o bien por el tres por ciento de los ciudadanos inscritos en la lista nominal que corresponde a la capital.

Si esto se hiciera sí sería un gobierno ciudadano, en donde el presidente municipal consulta a la ciudadanía a través de un mecanismo de participación que jamás se ha usado en nuestra localidad y que además, podría tener efectos vinculantes.

Y es que el doctor Enríquez si en verdad encabeza un gobierno ciudadano, debe irse acostumbrando a este tipo de figuras, y más porque dijo que iba a someterse a una consulta pública cuando llegara a la mitad de su periodo, a manera de revocación de mandato.

Escrito por Alberto de la Rosa

Articulista del Periódico Victoria de Durango y estudioso del derecho electoral.

Sin Comentarios

¿Te gusto este artículo? deja un comentario...

Deja una respuesta

  • (will not be published)