Escrito por Alberto de la Rosa

Profesor universitario y estudioso del derecho electoral.

Los amigos de Salum

En alguna ocasión, escuché decir a don Edgardo Burciaga Serrano: “al poder se llega con los amigos, pero se gobierna con los enemigos”.

Esta máxima no la tomó muy en cuenta el señor presidente municipal de la ciudad capital, que si bien incorporó a su gabinete a personajes no tan cercanos sino representantes de otras fuerzas políticas, cedió las tareas fundamentales de su gobierno a sus incondicionales e íntimos amigos; razón por lo cual en el ejercicio del poder a veces no es tan redituable que digamos y si alguien debe de saberlo es el alcalde capitalino, cuyas crisis políticas a las que se ha enfrentado, las han provocado sus amigos.

Digo esto porque en esta semana, el alcalde de la capital, se vio afectado en su estado de salud y nuevamente, no se articuló una estrategia de comunicación de manera pronta, ocasionando un vacío de información, dando paso a la propagación de rumores y con ella, a una ingobernabilidad que trajo como consecuencia que personal de su oficina asumieran facultades exclusivas del jefe de la comuna.

A esto hay que añadirle que la reacción tardía, provocó una decisión errada en materia de comunicación política, al exhibir al presidente, acostado en una cama de hospital, desmintiendo las especulaciones cuando su estampa no era la mejor; todo comunica, no se cansa de decir Fernando Mejorado.

Ya posteriormente vino el parte médico del estado anímico de Jorge Alejandro Salum del Palacio que explica la intervención y tratamientos que se someterá en la Ciudad de México, para lo cual goza de un seguro de gastos médicos mayores que adquirió por su cuenta desde hace ya varios años.

En este trance, el presidente municipal no salió políticamente bien librado porque sus amigos no tuvieron el reflejo y el oficio de blindarlo de las especulaciones y más todavía, porque algunos de los que piensa que son sus íntimos, comenzaron a buscar juristas para solicitar interpretaciones a la legislación municipal, ahora que se ausentará y se someterá a procedimientos quirúrgicos que pudieran considerarse de alto riesgo.

No señores, el licenciado Salum no se encuentra in extremis para que empiecen a pedir asesorías constitucionales, legales y reglamentarias para cubrir su ausencia; dirán que son previsores, pero eso no se le hace a quien ha confiado en ustedes la marcha de su gobierno. Vaya, hasta pareciera que estaban escenificando la obra teatral de Hugo Argüelles “Los Cuervos están de luto”.

El presidente municipal es un ser humano de carne y hueso, no es un súper héroe, su salud tuvo un altibajo que no pasará a mayores y no es momento para que enseñen el cobre de esa manera; por algo dice el viejo y conocido refrán que: “en la cárcel y en la enfermedad se conocen a los amigos”.

Escrito por Alberto de la Rosa

Profesor universitario y estudioso del derecho electoral.

Un Comentario en “Los amigos de Salum”

  1. Juventino Rodarte Solís

    Excelente artículo. Pobre del presidente con esos amigos¿?. Buen día. Buena cita de Fernando Mejorado. Un ex rector de la Ujed decía que la mejor enseñanza es la de “bulto”. La foto del presidente no fue la idónea para informar su real estado de salud tal y como se pretendió. Todo lo contrario.

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